17 de junio 2005 - 00:00

CARBAP no avala un acuerdo individual

El recobro de las regalías por el gen RR pretendido por la empresa Monsanto, ha generado por parte de ésta, gran cantidad de acciones. Desde querer cobrar en puertos de destino las regalías por el Gen RR hasta «lobbyar» en medios de difusión para generar consenso sobre un tema que sólo merece ser tratado con buen criterio y sentido común, Monsanto no detiene su marcha. La última acción que está llevando adelante la empresa multinacional son negociaciones individuales para acordar privadamente el pago de regalías por el gen RR de la soja.

Estos convenios o acuerdos pretenden reemplazar las gestiones realizadas por el gremialismo agropecuario y comprometen el accionar serio, constante y continuo de las entidades más representativas que vienen negándose reiteradamente al reclamo indebido de la multinacional por el cobro de las regalías sobre el gen de la soja RR.
La estrategia de acordar con unos pocos, con la sola intención de utilizarlos como arietes formando el marco propicio para generalizar de manera non sancta lo que no le cabe legalmente, parece que en la Argentina ha tomado vigencia. Debo aclarar, entonces, que desde las entidades, y en particular de mi entidad, CARBAP, reconocemos los derechos de los obtentores, y que el pago de los mismos hace al interés nacional ya que son la base para el extraordinario progreso de nuestra agricultura. Asimismo, coincidimos con el secretario de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos quien manifiesta que todos los derechos se deben pagar con la adquisición de la semilla. Pero ante la insistencia de la multinacional Monsanto de cobrar por segunda vez los derechos de su gen RR debemos recordar que no existe ninguna deuda ni compensación pendiente entre los productores y Monsanto por su uso ya que la empresa ha recibido por intermedio de los convenios (que mantiene con los obtentores de variedades que se comercializan en la Argentina) las compensaciones que ella ha acordado por el uso del gen.

Además, es nuestro deber volver a mencionar que la ley de semillas 20.247 faculta a los productores al adquirir las variedades que tienen el gen RR la posibilidad de multiplicarlas para su uso propio.


Finalmente debo aclarar que la empresa desde el lanzamiento de las variedades con el gen RR ha fomentado su venta desde el año 1996 como lo pueden demostrar numerosas campañas publicitarias y avisos, y que por lo tanto ha aceptado nuestra legislación vigente. El Estado tiene la obligación de velar por el cumplimiento de la ley, y le corresponde rechazar el desconocimiento de la misma que persistentemente pretende hacer la empresa multinacional. En lo particular y desde mi entidad, CARBAP, que representa a 114 sociedades rurales de Buenos Aires y La Pampa, con más de 30.000 productores agropecuarios, no avalamos los acuerdos que se puedan realizarse individualmente con la multinacional ya que sólo pueden ser tomados como tales y no representan al universo de los productores.

Consideramos que se debe defender la vigencia de la ley 20.247 y apoyar el funcionamiento del INASE para su debido control. La sustentabilidad de la agricultura, su solidez y su crecimiento se ha basado en una impronta única y propia de los innovadores productores agropecuarios argentinos que a la hora de encarar una campaña agrícola, la llevan con honestidad, sacrificio y trabajo. Pero no a cualquier precio.

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