El virus del «ciervo loco» está propagándose entre los ciervos y alces en Estados Unidos, lo cual afecta gravemente la economía de Wisconsin, donde la caza de estos animales genera 1.000 millones de dólares al año. Similar a la Encefalopatía Espongiforme Bovina (BSE), el virus es conocido como Chronic Wasting Dease (CWD), un síndrome degenerativo que infecta el cerebro, tal como sucede con el mal de la «vaca loca» y que podría también infectar al hombre, aunque no hay certeza de ello. El Departamento de Agricultura del Estado ordenó sacrificar a 25.000 ejemplares, potencialmente infectados, que viven en la zona considerada el epicentro de la epidemia, en los bosques de los Grandes Lagos. Una vez sacrificados, los ciervos y los alces serán decapitados y las cabezas llevadas al centro de análisis de Medison.
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La enfermedad es conocida desde 1967 y se transformó en epidemia en los últimos años, en el Lejano Oeste, entre Wyoming y Oklahoma, y en Canadá suroccidental. En 2001 se mataron más de 500.000 ejemplares, en Estados Unidos.
Los investigadores, en espera de encontrar las causas de la enfermedad y si el virus puede infectar al hombre, invitan a los consumidores de carnes de ciervos a no ingerir determinadas partes, como el cerebro y la médula.
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