29 de abril 2002 - 00:00

Con la mira en la campaña argentina

Con la mira en la campaña argentina
La mejora que, en general, se viene observando en el mercado de soja en la última quincena obedece a varios factores. En primer término, la propuesta de reducir el «loan rate» de este producto en los EE.UU. desestimula la siembra y provoca una mejora de precios respecto del maíz. La baja en este precio sostén podría provocar la interrupción de una tendencia en el crecimiento del área sojera en los Estados Unidos que se viene produciendo incesantemente desde 1996. Si bien es probable que el impacto de una reducción de área no se manifieste muy marcadamente en esta campaña -donde la decisión de los «farmers» está prácticamente tomada-, es posible que sí tenga efectos en la campaña que se inicie en el año 2003.

Otro factor importante que comienza a jugar marcadamente en el mercado es el impacto del clima para la próxima campaña de los EE.UU. Aquí se transitó de un invierno templado a una primavera bastante seca. Si estos parámetros climáticos se acentúan en el mediano plazo, el mercado podría comenzar a preocuparse, y cuando el mercado se preocupa por estos factores, el final del «rally climático» no siempre resulta previsible. Si bien es temprano para conjeturar con un verano seco, quince días atrás era aún más prematuro hablar de esta posibilidad que incipientemente se estaba instalando.

El tercer factor importante para tener en cuenta para comprender el mercado de soja es la particular (y preocupante) situación de nuestro país. Por una parte, el clima húmedo ha retrasado notablemente las tareas de recolección, y esto compromete la calidad y el rendimiento de esta campaña. Por otra parte, la falta de gasoil para avanzar en las tareas de recolección y transporte ha venido complicando la logística de la campaña, que a esta altura del año debería estar perfectamente aceitada. El clima que se vive en el campo, en síntesis, no dista mucho del que impera en el resto del país, aunque la gran pregunta que muchos de nuestro sector se formulan es cómo se ha podido ser capaz de destruir con tanta celeridad un sistema que funcionaba con tanta eficiencia como la del mercado granario, más allá de los problemas atávicos de falta de financiamiento con los que siempre ha venido trabajando.

• Beneficio

Los productores del Brasil y de los EE.UU. han podido beneficiarse de nuestros problemas; por un lado, han disminuido su ritmo de ventas al observar la firmeza de Chicago, pero además las primas de su mercadería han registrado mejoras apreciables ante la ausencia argentina en los canales de venta al exterior. Hoy cualquiera de estos dos competidores cuenta con excelentes posibilidades de vender a China, a México o a la CEE, aunque la mejora de la plaza de las últimas semanas determina que muchos de estos países no se encuentren muy dispuestos a comprar más allá de lo indispensable ante la idea de que la situación logística de la Argentina tarde o temprano mejorará. Además de todo esto, ya se apuesta a una baja en la campaña sojera de la próxima temporada en nuestro país. Oil World cita un estudio reciente que indica una disminución de 1,2 millón de hectáreas o de 11% para 2003. Además, el uso de fertilizantes y otros insumos sufrirá una disminución apreciable a la hora de tomar las decisiones de siembra de la próxima campaña. Todas estas noticias han determinado mejoras en los precios internacionales de la soja, y al mercado no le preocupa hoy el hecho de que las cifras de producción de nuestro país hayan crecido en sucesivos informes, tanto del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) como de la Secretaría de Agricultura o de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, y han pasado de los 28 millones de toneladas a los casi 30 millones con que se especula hoy. Tampoco ha resultado un dato relevante la mejora apreciable del mercado del petróleo, que encarece los fletes y el transporte, con probables consecuencias negativas en el comercio mundial.

Algo parecido a lo que acontece en el mercado de poroto de soja ocurre en el de harina; en este renglón nuestro país es el principal exportador del mundo, y nada de lo que aquí acontezca escapa a la atención del comercio mundial. Durante los últimos dos años, el promedio de exportaciones de harina de soja durante el período abril/junio fue de 1,33 millón de toneladas mensuales para la Argentina, 790 mil toneladas para Brasil y 540 mil para los EE.UU. Esto está indicando claramente la importancia de nuestro país en las disponibilidades mundiales de este producto: durante el citado período, nuestro país exportó en promedio lo mismo que la suma de lo enviado por nuestros dos competidores más importantes. En aceites, producto que registraba la semana anterior el mejor nivel de precios en un mes, nuestro país es el principal proveedor mundial de aceites de soja y girasol.

El USDA anunciaba esta semana que ya se encuentra implantado 13% del área a dedicar con maíz en los EE.UU., contra 4% de la semana anterior y 9% del año pasado a esta altura.
Todavía no se reporta la cifra correspondiente al área a dedicar con soja. El trigo de primavera se implantó en 12%, contra 5% de la semana anterior, 6% del año anterior y 15% del promedio de los últimos 5 años. Los cultivos de trigo de invierno mejoraron muy ligeramente su situación durante esta semana: 35% se encuentra bueno a excelente.

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