Tokio (EFE) Dos inspectores japoneses verificarán en Estados Unidos que las importaciones de maíz de ese país no son transgénicas, informó el Ministerio de Agricultura.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El pasado octubre, la Unión de Consumidores de Japón detectó granos de la variedad Starlink, genéticamente modificada y no apta para el consumo humano, que tras los análisis oficiales se comprobó que fue importada de EE.UU.
Japón compra cada año dieciséis millones de toneladas de grano de maíz, doce de ellos como alimento de los animales y otros cuatro para el consumo humano.
La variedad Starlink está prohibida en Japón en ambos casos porque contiene una sustancia contra los microbios que puede causar reacciones alérgicas en las personas. El ministerio japonés había pedido permiso para tomar muestras del maíz antes de su importación, pero la solicitud fue rechazada por las autoridades norteamericanas.
Estas últimas permitirán que los inspectores supervisen los análisis realizados en San Luis y Nueva Orleáns en los que se comprueba si el grano fue o no genéticamente alterado.