La restricción de faena que rige desde esta semana agudizaría los problemas de precios porque restringe el acceso de animales al mercado.
La puesta en marcha de la Resolución oficial que se impuso desde el último miércoles un peso límite de 280 kilos para la faena de vacunos volvió a generar controversia entre las entidades del campo. Los dirigentes agropecuarios volvieron a mostrar diferencias ya expresadas que van desde el apoyo a la medida por parte de la Federación Agraria, hasta la postura más dura de CARBAP, pasando por las posiciones más conciliatorias de la Sociedad Rural.
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Para el presidente de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, la decisión implica «una buena medida» por lo que reiteró el «respaldo» de su entidad a la Secretaría de Agricultura y al Ministerio de Economía por su implementación. «Entendemos que no es una decisión aislada de la Secretaría, sino que cuenta con el apoyo de todo el gobierno. Al darle a las terneras más tiempo para terminarlas, el país va a ganar 150 mil kilos más de carne por el solo hecho de faenar animales de 300 kilos y sin que haya una sola vaca más pariendo», destacó Buzzi, que conduce una entidad que no representa ciertamente a ganaderos sino a pequeños agrarios.
En una postura completamenteopuesta, el presidente de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (CARBAP), Javier Jayo Ordoqui, reclamó que no se aplique la nueva disposición y alertó que el nuevo peso límite provocará una suba en los valores de la carne para los consumidores. Jayo Ordoqui esgrimió razones técnicas para rechazar la decisión: «Una vaquillona que sale del campo con 300 kilos llega al mercado con 270 kilos.
Lamentamos que se mantengala Resolución. La solución pasaría por un plan ganadero nacional», remarcó ante «noti ciasagropecaurias.com».
En el medio de las dos posturas, el presidente de la Sociedad Rural Argentina, Luciano Miguens, señaló que se trata de «una medida buena porque hace que el animal se venda con más peso. Eso es lo que necesitamos, porque actualmente salen a la venta animales que son muy jóvenes», puntualizó.
Sin embargo, consideró que la puesta en marcha de la limitación «ha sido inoportuna» dado que en estos días «falta entre un 10 o 15 por ciento de oferta de carne» y esa situación se defendió «lleva a veces a echarle la culpa al productor». «Pero el ganadero no puede reservar: cuando tiene el animal terminado con el kilaje de su consideración lo tiene que vender», dijo Miguens, quien agregó que la medida «no contribuye a alentar la inversión en esta actividad».
La cuestión también fue encarada por el presidente del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina, Arturo Llavallol, quien cuestionó la Resolución porque impone una «prohibición». «Es mejor entrar por la positiva -dijo al portal de noticias-y no prohibir. Porque todos estamos de acuerdo en que hay que aumentar el peso de faena. Pero el peligro es que puede restar oferta y subir los valores, cuando todos estamos pensando en la estabilización de precios», apuntó Llavallol.
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