Crecen las empresas familiares en el agro
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Estas explotaciones generan 428.157 puestos de trabajo, y utilizan 20% de empleados transitorios.
Al referirse a las dificultades que enfrentan las familias dedicadas a la explotación rural, Areco dijo que «algunos están más capitalizados que otros. Habitualmente tienen problemas para acceder a recursos, créditos, sufren escasez de bienes y carecen de infraestructura básica».
Respecto de los programas que llevan a cabo la Secretaría de Agricultura y el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), dijo que «son muchos pero insuficientes para dar una solución global. Son un alivio a la pobreza de 200 mil productores y un millón de familias», describió.
«Hacemos lo imposible para llegar a ellos. El registro de agricultura familiar nos va a permitir llegar a ellos al tenerlos identificados, reordenando los programas para atenderlos», detalló.
Describió que a los emprendedores rurales no sólo hay que apoyarlos con préstamos, sino también ayudarlos a través de la capacitación.
Uno de los programas que más destacó es el Pro-Huerta, que genera huertas o pequeñas granjas en pobladores rurales o urbanos que elaboran sus propios alimentos.
«Se les provee de semillas, insumos y pequeños animales de granja y se les enseña a cuidarlos», describió.
Previamente había disertado el representante de la FAO en la Argentina, José Benites, que señaló que el hambre «impide el desarrollo pleno de la democracia y la ciudadanía y es el origen de los problemas sociales y de las guerras civiles en el mundo».
Dijo que en la Argentina afecta a entre 2,7% y 3% de la población, aproximadamente 1.200.000 personas.
Describió que los menos son casos de desnutrición y que hay muchos de malnutrición.
«Si comparamos estos índices con los del resto de la región, como los de naciones como Haití, Bolivia, Paraguay, inclusive con Brasil, son bajos», detalló.
«Más que desnutrición, en la Argentina hay malnutrición.
Si bien hay acceso a alimentos, hay segmentos de la población que están alimentándose con exceso de grasas, de proteínas.
Hay aumento de obesidad infantil, de diabetes. Hay gente que por ingresos bajos no tiene acceso a alimentos, son inmigrantes o son los que migran del interior a las ciudades», relató.
Al describir las zonas más castigadas por el hambre en el país dijo que son «el Noroeste y Nordeste». «Hay casos en Formosa, Misiones, en barrios marginales de Mendoza, en Catamarca y Jujuy.»


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