6 de noviembre 2001 - 00:00

Desde la tranquera

Fuera de la grave situación por la que están pasando el sur de Santa Fe, el norte de Buenos Aires y el sudeste de Córdoba podemos decir que para nuestra zona, el estado de los cultivos tanto de trigo como de maíz están evolucionando perfectamente con categoría de bueno a excelente.

En lo que va del año, los regímenes de lluvia caída mensualmente han sido extraordinarios dado que hasta el momento el promedio anual de precipitaciones en el centro de Santa Fe es de 950 mm mientras que en el centro de Entre Ríos ronda los 810 mm. Esto es interesante siempre y cuando lo miremos del lado del aporte de agua al suelo, no siendo desde el punto de vista del manejo operativo en los campos. Básicamente, los problemas que esto trae aparejados radican pura y exclusivamente en las dificultades que tienen que soportar los productores a la hora de la implantación de los cultivos de verano como también la protección de los cultivos de invierno.

Al 31 de octubre, las tareas de siembra y protección se reanudaron dada la rápida recuperación del clima (días soleados y ventosos). La gran preocupación que ocasionan las inclemencias climáticas que estamos padeciendo hace que la gran mayoría de los productores se largue a realizar tareas de siembra y pulverización en lotes donde las condiciones de suelo no son las adecuadas y mucho menos las óptimas.

Analizando la evolución del cultivo de maíz a la fecha, podemos decir que muchas son las ventajas que este cultivo ha aprovechado desde el momento de implantación (fecha promedio 15/ 09) hasta la fecha. Una de ellas pasa por la buena condición hídrica de los suelos al momento de la siembra y la otra, por el excelente acompañamiento de las lluvias a lo largo del ciclo considerado. Pero no menos importante ha sido el régimen de temperaturas que venimos registrando en estos últimos días, importantes éstas para el normal ritmo de crecimiento de la planta. No se observan al momento enfermedades ni daños en hojas de importancia como tampoco se ven poblaciones de malezas que puedan influir hoy en el normal desenvolvimiento del cultivo. En cuanto a las tareas de fertilización, muchos son los que pensaron en aplicar fertilizantes a las 5 hojas del cultivo, aprovechando el año húmedo en el que estamos inmersos. Han sido satisfactorias las aplicaciones en los últimos días de la semana pasada, dadas las lluvias presentes los 2 o 3 días siguientes (fin de semana), permitiendo esto una eficiente incorporación del fertilizante en el suelo. Año tras año los productores de la zona cada vez más apuntan a este tipo de inversiones en los cultivos de maíz, demostrando la tendencia que existe a ser más eficiente por unidad producida y no tanto en expansión.

Respecto del avance en los cultivos en sí, en la mayoría de los campos se ven lotes ya con 5 hojas expandidas y otros con 3 o 4 hojas pero en general con un muy buen desarrollo y una adecuada nutrición. Pasando al cultivo de soja de primera, podemos decir que la gran mayoría de los productores algo ya han sembrado de esta oleaginosa, principalmente los grupos más tempranos como ser III y IV y hasta algunos han hecho V largos. No se prevén mayores problemas con el nacimiento en lotes sembrados antes de las lluvias, dado que la gran mayoría se implantó un adicional de semi-llas por metro lineal de surco ante la posibilidad de que se manifiesten inclemencias climáticas. Lo cierto es que el panorama climático y el de evolución de los cultivos en estas dos zonas no son para nada desalentadores pero no hay que olvidar que recién estamos en la largada de esta prometedora campaña y que todavía falta mucho camino por recorrer.

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