Dicen en el campo
... no fue éste el único lugar donde los excesos hídricos fueron el epicentro. De hecho, el malestar entre los productores sigue en alza, especialmente por la falta de respuestas concretas de parte de las auto-ridades. De esto no se libran ni siquiera los municipios ya que, el mal estado de muchos de los caminos vecinales, complica más aún la situación. En este sentido, algunos destacan el esquema adoptado por el consorcio que atiende las rutas entre Azul y Tandil. Allí, según dicen, la maquinaria necesaria y el personal para el mantenimiento de los caminos, los pone la provincia, pero el gerenciamiento de las obras está a cargo de los propios productores que, no sólo saben cuáles son las prioridades, sino que además se ocupan «muy atentamente» de que los planes pautados se cumplan en forma efectiva. Sin embargo, para replicar este esquema en otros lugares, sería necesario que los municipios «cedan» la recaudación por la tasa vial, algo que muchos creen improbable ya que, en realidad, el gravamen se volvió un impuesto encubierto pues no tiene como contrapartida la prestación del servicio. Dicho de otra forma, el esquema implicaría un «blanqueo» de fondos que, probablemente, no todos los intendentes estén dispuestos a hacer (y mucho menos a «ceder»).
... llamó la atención el prolongado período en que el SENASA dejó de tener disponible su página de Internet, justo en un momento crítico por la gran necesidad de información actualizada, ante la inminente visita de la misión sanitaria europea. La queja de los productores fue mayúscula porque, según dicen, con muchas de las delegaciones provinciales y regionales del organismo que, ade- más, sólo disponen de teléfono, también es imposible comunicarse por la alta demanda de llamados por consultas permanentes que reciben las reparticiones locales. También sorprendió a algunos que el desarrollo de la nueva página de Internet del organismo oficial (bastante atractiva, por cierto) se hiciera, sin embargo, a través de una empresa privada cuando el Estado -tanto Agricultura como Economía-cuentan con técnicos especializados para estos desarrollos. Toda esta situación justificaría la reformulación de muchas funciones del organismo que preside Bernardo Cané (o de la totalidad del ente público dependiente de la Secretaría de Agricultura), obviamente, después del 30 de noviembre cuando se vayan los inspectores comunitarios. Uno de los asuntos a replantear, por ejemplo, es el de otorgamiento de los DTA para los traslados de hacienda que, en el caso de la que tiene como destino la exportación, se podrían circunscribir sólo a algunas de las delegaciones. «Si son sólo 1.800 los establecimientos habilitados para exportar, no tiene sentido que todas las representaciones del SENASA hagan lo mismo», señaló un conocedor del tema que ya está trabajando en la nueva formulación.


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