... que, aunque las entidades del campo aparezcan bastante «quietas» en los últimos días, el malestar agropecuario sigue en alza, entre otras cosas, porque comienzan a darse cuenta de que el paro de una semana realizado semanas atrás, en realidad sólo les sirvió a los exportadores. El balance que hacen es que, sumado a la coincidente baja que se produjo en los precios de los granos, siguen sin poder modificar la reducción unilateral del IVA a 10,5% y les suspendieron las liquidaciones por 10 días (el lapso que duró la medida), o sea, están peor que antes. Pero, sin duda, el detonante sigue siendo la actitud oficial, especialmente del ministro de Economía, Roberto Lavagna, de no escuchar razones respecto de los cambios en el Impuesto a las Ganancias, sumado al hecho de que el presidente Eduardo Duhalde ya habría comunicado que no recibirá a las entidades del campo, derivando el tema a la Secretaría de Agricultura. La cuerda terminó de tensarse al postergar la semana pasada, la Cámara de Diputados, el tratamiento de los proyectos de ley (el oficial, el del diputado Guillermo Alchouron, etc.) que se encuentran en espera en el Legislativo. La razón de que no hubiera sesión, obvia aunque lamentable en tiempos proselitistas, fue que la mayoría de los legisladores se encontraba en sus respectivas provincias, en acciones de campaña.... ... que, como si el país y el sector agropecuario no tuvieran urgencias, los representantes «del pueblo» completaron su performance con la ausencia casi masiva registrada en el 2º Foro Parlamentario Agropecuario Nacional que se realizó días atrás en el edificio del Senado Nacional y al que finalmente concurrieron apenas cuatro legisladores, a pesar de las numerosas adhesiones (firmadas en la convocatoria) de ambas Cámaras. Así, sólo Carlos Raimondi del Frente Grande, Carlos Brown del PJ bonaerense, Sara Picazo de la UCR y el senador entrerriano Ricardo César Teffarell, también de la UCR, parecieron considerar trascendente el encuentro. Muchos se preguntaban, además, dónde estarían los titulares de las comisiones de agricultura de ambas Cámaras mientras otros, con no poca ironía, señalaban que hubo muchos más legisladores en las grandes ferias del campo realizadas en semanas anteriores en Venado Tuerto y en Junín que en el Foro Parlamentario. ¿sería por interés en el sector o por la cantidad de periodistas en las muestras? ... que el «nerviosismo» creciente no es privativo de los hombres del campo y sus dirigentes. También en el área oficial se percibe malhumor cada vez menos controlado. Tal sería el caso de la ministra de Trabajo, Graciela Camaño, aparentemente con acciones cada vez más en baja, quien directamente habría «echado» a los representantes del campo que fueron a cuestionarle el cambio que forzó en la titularidad de la Comisión de Trabajo Agrario, gestión que se mantenía desde los tiempos de Alfredo Atanasof en esa cartera. Pero, a pesar de lo exagerada, la incontinencia de la ministra parece que no fue mayor que la del titular del gremio de los agrarios, Jerónimo Venegas, al enterarse de los cambios unilaterales en un área que él siente como propia, aunque se trate de un organismo autárquico. Y, dada la promocionada relación que lo une a Eduardo Duhalde, no se descarta que el asunto tenga todavía otras instancias, especialmente porque el stand-by obligado ahora de la Comisión dejó, al menos, dos temas urgentes para los gremialistas sin firma: la definición respecto de los gremios que no quieren integrarse a la Ley de Trabajo Agrario (como los fruticultores de Mendoza, Entre Ríos, etc.) que le resta ingresos al Renatre (Registro Nacional de Trabajadores Rurales), y el de la nueva escala salarial para el manipuleo de granos en todo el país, que impacta directamente en las arcas de UATRE....
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... que mientras muchos funcionarios del gobierno ya entraron en «tiempo de descuento» ante las cercanas elecciones y los cambios que se avecinan, en el campo los empresarios continúan «al pie del cañón» elaborando estrategias productivas frente a los distintos escenarios que, además de la política interna, lamentablemente deben contener ahora los datos de la contienda EE.UU.-Irak. Además, naturalmente, de lamentar la violencia de cualquier signo, comienza a surgir una serie de elementos que impactarán en los costos y la competitividad argentina. Por caso, se menciona que, tanto los sistemas de seguridad, como la vigilancia, el entrenamiento del personal y el seguimiento satelital que exigirán desde ahora los estadounidenses para el manipuleo de todos los productos que pretendan ingresar en territorio estadounidense (sin cuyo cumplimiento estricto no entrarán a los EE.UU.) exigirán un esfuerzo extra a la Argentina, incluidos los mayores costos; mientras que algo similar representará la baja en la calificación que recibieron los aeropuertos locales.
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