11 de septiembre 2006 - 00:00

Dicen en el campo...

Miguel Campos
Miguel Campos
  • ... que «el campo es un lugar donde los pollos se pasean vivos», parece que decía don Julio Cortázar, y, aunque el reconocido literato lo señalaba con su espectacular sarcasmo, parece que la frase constituye el súmmum de conocimiento que muchos de los actuales funcionarios tienen de este sector. Tanto es así que, mientras la sequía, heladas, incendios, bajante de los ríos, déficit de combustible, etc., siguen acuciando al sector, los principales responsables oficiales, como la ministra Felisa Miceli y el secretario Miguel Santiago Campos, con subsecretarios incluidos (que, hasta ahora, no mencionaron una palabra de aunque sea alguno de estos problemas), gastaron varias horas de lo que debería ser su precioso tiempo para el acto de inauguración de un restorán en la sede de la SAGPyA. El hecho, interesante para el personal de la cartera, no parece sin embargo justificar tanta presencia y tiempo oficial (de hecho, la mayoría de las empresas tienen estas comodidades y no hacen ninguna alharaca por eso), aunque fue bien aprovechado para la autofelicitación, incluidos aplausos cruzados, «tal vez como forma de compensar los que no reciben afuera...», fue el irónico comentariode algunos observadores.

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  • ... que parece que en el norte de Santa Fe un pueblo entero ya estuvo sin energía eléctrica durante varios días. La falta de suministro, sin embargo, no se debió en este caso a la crisis energética (o al «déficit», ya que el ministro Julio De Vido se ofusca cuando se habla de «crisis») que comienza a jaquear a varios sectores, sino a algo tan insólito como inesperado en el siglo XXI: ¡fue a causa de las langostas! Es que, como si estuviéramos en los inicios de la centuria pasada, cuando las mangas de alados insectos «oscurecían» el sol dejando a su paso los campos pelados, ahora nuevamente las langostas están asolando vastas zonas de Córdoba, Chaco, Santiago del Estero y el norte de Santa Fe. En el caso citado, en número incontable se metían en los transformadores eléctricos produciendo cortocircuitos y la obvia suspensión del servicio. Lo grave es que parece que tienen un tamaño bastante impresionante y siguen «bajando» hacia el sur. Hubiera sido un buen tema para la ex secretaria María Julia (Alsogaray), quien apenas pudo consolarse con el «aguilucho langostero», especie que ahora tal vez no correría peligro de extinción. En su momento el control de la plaga se había logrado a partir del DDT, que está prohibido hace años por su altísima toxicidad y residuos contaminantes, al punto que su uso se abandonó en todo el mundo desarrollado y los únicos que parecen seguir fabricándolo son los cubanos.

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  • ... que, aunque el gobierno no se da por enterado de los problemas climáticos, la falta de lluvias y la continuidad de heladas ya están provocando pérdidas millonarias en las producciones más variadas. En tabaco, por ejemplo, en Corrientes no pudieron hacerse siquiera los plantines y tampoco preparar la tierra para la eventual siembra, que ya se prevé bastante disminuida. En miel, por su parte, los fríos impidieron hasta ahora la actividad de las abejas pero, además, la ausencia casi total de flores determina una merma significativa para los próximos meses, algo similar a lo que ocurre con varias producciones frutícolas por la pérdida de floración. Naturalmente en ganadería, en plena parición e ingresando al crítico período de servicios, se descarta que las preñeces generales serán malas (por el regular estado corporal de los vientres) y atrasadas, ya que hasta que no llueva no se pueden echar los toros al rodeo ( según el viejo aserto de los ganaderos). La agricultura, a su vez, y a pesar de la visión aparentemente demasiado «optimista» de algunos analistas, sigue sumando pérdidas, y a las del trigo (por ejemplo, la semana pasada en el norte de Santa Fe las temperaturas de suelo llegaron casi a -3 ºC quemando lo que quedaba) se agregan las de girasol en el norte, donde se termina la época de siembra y apenas se pudo implantar hasta ahora 15%-20% de lo que se esperaba, y las de maíz cultivo que, en el mejor de los casos, se espera un área de siembra similar a la de la última campaña, que ya había sido mala. Por rentabilidad y por clima, la situación volvería a derivar entonces en nuevo avance de la soja (que cuenta con mucho mayor tiempo para su implantación) por sobre los restantes cultivos, lo que llevaría a la oleaginosa a rondar un llamativo (¿o alarmante?) 60% del total a cosechar. En la última campaña ya se ubicaba en alrededor de 54%.

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  • ... que, como si esto no alcanzara, las restricciones en materia de energía, especialmente gasoil, completan el panorama. Y esto, además de encarecer todas las actividades, ya que hay que regar más o bombear para alimentar las aguadas, torna casi inviables a algunos rubros. Por caso, así lo hicieron saber en los últimos días los plantadores de arroz, quienes adelantaron que los números no les cierran, por lo que estimaron podría haber una merma de 50% en el área a ocupar por el cultivo dada esta situación. Mientras, los transportistas ya comenzaron con sus reclamos y medidas de fuerza (como en Córdoba) y plantearon, junto con la seguridad de abastecimiento, una suba en la tarifas de cerca de 20%, lo que también es analizado por los productores para definir la conveniencia o no de «enterrar» miles de pesos en cultivos climáticamente tan riesgosos esta temporada, y con costos que no se sabe en cuánto van a terminar, sin María Julia Alsogaray hablar de que, si se agudiza la falta de combustible en las próximas semanas, igualmente no se podrán realizar las labores. En el sector lácteo, mientras tanto, comenzarían en estos días los « escraches» a las principales usinas, básicamente porque no sólo no les trasladan la «mejora» (según Miceli), por la rebaja de las retenciones a la exportación, sino que ya les adelantaron nuevas bajas en los valores de la leche en setiembre. Los industriales, por su parte, que firmaron acuerdos de precios con el gobierno, hace meses que intentan -sin éxito- una flexibilización en estos montos, y tácitamente amenazan con despidos (un tema particularmente sensible para la administración Kirchner), ya que sostienen que no pueden absorber los mayores costos. En síntesis, un clima que vuelve a enrarecerse, mientras sigue sin haber novedades respecto de la carne vacuna, y no son pocos los que cuestionan la aparente inacción dirigencial a más de 40 días del calificado como «exitoso» paro agropecuario.
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