... que, aunque algunos esperaban ciertos cambios, hasta ahora, en el nuevo año lo único que se modificó es el calendario. El Estado «Papá Noel» fue muy poco generoso este año, y hasta los Reyes Magos parecen haberse sumado a las pálidas trayendo una impresionante ola de calor que, aunque se fue alternando con ciertos períodos más frescos, igual alcanzó a «sancochar» a cultivos, animales y hasta a humanos con térmicas superiores a 40° en plena Pampa Húmeda (aún más en el norte del país), mientras que a nivel del suelo las temperaturas llegaron a rondar los 50°. Por supuesto, la noticia no es positiva, pero complica especialmente al nunca bien ponderado secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, pues el clima está golpeando en producciones fuertemente sensibles y de su particular interés, y no sólo por el caso de la leche, donde se confirma la menor producción a causa de los terribles calores, sino también por el daño ya causado en los principales cinturones hortícolas, lo que va a golpear en los precios de varias frutas y verduras. Parece que este tema ya había causado enfrentamientos en el Mercado Central de Buenos Aires (MCBA), ente que concentra el grueso de la provisión de frutas y verduras para la Capital y el Gran Buenos Aires, aun antes de que terminara el año y se produjeran los calores más fuertes.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
... que están arribando las nuevas autoridades al MCBA. Como se sabe, su «gobierno» es tripartito. Por la Capital, Mauricio Macri le otorgó la representación al ex diputado duhaldista de la provincia de Buenos Aires, y titular del Grupo Pampa Sur, Miguel Saredi, mientras que Daniel Scioli parecería haber delegado la representatividad de la provincia en un ex comandante de a bordo del Tango 01. No se sabe si Dragone, que mantendrá la presidencia hasta fines de marzo, será mantenido en esa función representando a la Nación excepto, claro está, que el propio Moreno decida ejercerla él mismo, como quiso hacer con los tamberos, salteando a los dirigentes y entidades. En ese caso, y a la luz de los resultados, aunque no se puede negar la valentía del funcionario de reunirse directamente, las respuestas obtenidas no respondieron a sus expectativas. «¡Que ordeñe Moreno!», fue el comentario de uno de los «gringos», que se levantó y se fue de la reunión con el funcionario. También, a partir de esa experiencia, le quedó claro al hombre duro del gobierno que es mucho más fácil convencer a los dirigentes.
***
... que si en las distintas reparticiones están preocupados por los aumentos de precios de varios alimentos, para los productores la cosa no es mucho mejor, pues los principales insumos no dejan de aumentar, y eso que la mayoría cotiza en dólares (alza de 100% en los fertilizantes fosforados, y 120% en alguno de los herbicidas, etc.). Peor aún, algunos imprescindibles como los combustibles ya escasean en buena parte del país. Los carteles de «No hay gasoil», o «Se venden $ 40 de súper», etc. están a la orden del día, aunque los precios sean bastante superiores a los que se ven en las bocas de expendio de Capital y GBA. «Y nosotros seguimos subsidiando a los porteños para que no se pongan nerviosos», se quejaba sarcástico, días atrás, un dirigente de paso por Buenos Aires, ante un cartel de gasoil a 1,99 el litro, mientras que él lo está pagando por encima de $ 2,35 desde hace tiempo, y no siempre tiene seguridad de conseguirlo. El tema, generalmente negado por el gobierno, puede traer enfrentamientos con las provincias. Por caso, y a pesar de mostrarse como un oficialista-K, el gobernador chaqueño, Jorge Capitanich, ya adelantó que « aplicará la Ley de Abastecimiento» para asegurar la provisión de combustible para el campo. Todo un dato ya que todavía se está lejos del grueso de la cosecha en marzo-abril cuando se da el pico de demanda de este combustible.
***
... que, para colmo, el control sobre los precios de los productos determina situaciones claramente discriminatorias y diferenciales. Así, la leche fue el producto que debilitó al ministro Martín Lousteau, aun antes de asumir.Es que, a pesar del anuncio del novel funcionario (de rebaja del precio a los tamberos) ante la escasez, el gobierno finalmente debió aceptar que las usinas les paguen mejor a los tambos, y lo mismo (previsible) está ocurriendo con la hacienda vacuna, al punto que la autorización de 8% de aumento a salida de frigorífico no es más que un « blanqueo» del mercado que ya hace semanas que está pagando esos precios ($ 5,60/ 5,80 el kilo de carne) si quiere conseguir determinadas calidades de hacienda. Pero no sucede lo mismo con los granos, al punto que en los últimos días hasta hubo comunicados de prensa por la escandalosa situación del trigo que debiera pagarse casi $ 700 la tonelada, y los agricultores apenas están recibiendo alrededor de $ 450. Además, muchos de ellos sufrieron mermas por las lluvias de noviembre, y hay mucho grano chuzo en el Sur por las heladas tardías. El caso es que el cierre de los registros tiene muy cómodos a algunos sectores de la demanda de granos, pero está perjudicando fuerte a los productores, y aún resta saber cómo se va a comportar el clima.
Dejá tu comentario