... que, aunque la soja sigue apareciendo como la «vedette» de la campaña, con precios que superan los $ 1.000 por tonelada en el mercado local, la verdad es que es mucho más impresionante aún la cotización del girasol, que en esta temporada ya ronda los $ 1.300, mientras que la gran sorpresa, el sorgo, sigue manteniéndose desde hace tiempo, a la par o superando al maíz con $ 470-$ 490 la tonelada, y poco o nada se escucha sobre ellos. De todos modos, tampoco se escucha demasiado sobre los impresionantes montos que los productores están transfiriendo al Estado y a otros sectores. «Si estuviéramos en la década pasada, con (Carlos) Menem, ahora estaríamos recibiendo más de u$s 470 por tonelada de soja, u$s 560 por el girasol, o alrededor de u$s 340 por tonelada de trigo, en lugar de los u$s 330 por la soja; los u$s 440 por el girasol, o los menos de u$s 200 por el trigo que tenemos ahora. O sea que ¡estamos recibiendo entre 120-140 dólares menos por tonelada vendida, y todo el mundo tan contento!», ironizaba días atrás un agricultor que, para colmo, sigue jaqueado por la falta de lluvias. Por caso, en varias áreas bonaerenses cercanas a Tandil y alrededores se perdió más de 60% del trigo y, ahora, ya comenzaron a pastorear algunos lotes de la gruesa debido a los daños de la pertinaz sequía.
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... que, mientras el gobierno sigue intentando tapar el sol con las manos e insiste en sacarle renta a la producción y luego, desordenada y arbitrariamente, otorgar « compensaciones» que, en el mejor de los casos no llegan ni a 10% de la quita previa, los sectores -aún los «compensados»- comienzan a desesperarse porque ya no alcanza ni con esa «ayuda» y, además, ni siquiera llega en todos los caos. Peor aún, la previsible incapacidad operativa oficial en esta materia determina que mientras algunos siguen sin recibir los fondos, otros hayan cobrado dos y tres veces por el mismo beneficio pues no se cruza la información. Aun así, como se mencionaba antes, el área oficial insistirá por ahora con el perverso sistema. Así, los «feedloteros» podrían verse nuevamente beneficiados, ahora con « compensaciones» para quienes estén apuntando a los novillos pesados para exportación. De hecho, buena parte de los más grandes de estos establecimientos están ocupados directamente por los frigoríficos de exportación que debieron asegurarse, así, la provisión de la materia prima que requieren, aún con las ventas externas « acotadas», como sigue manteniéndolas el gobierno (¿40.000 toneladas por mes?). Por eso también sorprendió un reciente comentario acerca del mayor ingreso de divisas que estaría produciendo el turismo por sobre las exportaciones de carne y maíz. Lo llamativo es que no se mencionaba allí que los registros de ventas externas de maíz se abrieron recién hace 15 días, y que la carne vacuna está restringida en sus exportaciones por el «corset» oficial que rige desde 2006, poco después que se cerraran totalmente las ventas externas, en marzo de ese año. Realmente hubiera sido interesante que el turismo, genuinamente, superara los ingresos generados por el maíz y la carne, lástima que en las actuales condiciones las performances no son comparables. Lástima, también, que la dirigencia del sector no haya pedido una aclaración pública de los datos, sólo para no inducir al «error» de los menos informados
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... que la «reaparición» pública que está registrando el ex secretario de Agricultura Miguel Santiago Campos, especialmente en pleno verano, alienta las especulaciones de los que sostienen que la estrategia de ir « levantando» nuevamente el perfil (siempre desde abajo del ala del jefe de Gabinete, Alberto Fernández, que lo recogió cuando fue desplazado de la SAGPyA por su subordinado, Javier María de Urquiza, que venía de la mano de Julio De Vido) responde, en realidad, a la preparación de su «rentrée» en la escena oficial, ya no sólo como asesor. Es que el hombre, cuyo único antecedente registrable, además de Agricultura, fue el de un cómodo destino como agregado agrícola en Brasil, intentaría alzarse con una Secretaría de Estado en el ahora ascendido Ministerio de Ciencia y Técnica, a cargo de Barañao. Para lograrlo, haría valer una lejana especialización en genética, obtenida en los Estados Unidos cuando era joven. De lograrlo, volvería a ponerse a la par de su archiadversario, De Urquiza, y hasta complicarle varios asuntos, como los temas de semillas, patentes, varios planes del INTA, algunos del cada vez más desdibujado SENASA (¿Dónde estará su presidente, Jorge Amaya?), o del siempre solapado Prosap que, con abultados fondos internacionales (el BID acaba de aprobarle una nueva línea de u$s 600 millones), funciona en la SAGPyA financiando, en general, obras públicas en distintas provincias.
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... que el revuelo que se armó alrededor de la reunión por temas de ganaderíavacuna, a la que habíaconvocado la provincia de Santa Fe, fue de tal magnitud que hasta el habitualmente ininmutable gobernador, Hermes Binner, se conmocionó y llamó a « sosiego» a sus filas. Es que, en alguna medida, justamente se planteó la imagen de Binner como mucho más «amigable» con el campo y conocedora de su problemática, frente a la intransigencia del gobierno nacional de kirchner (Cristina). Al socialista, ahora asesorado en el tema por su subsecretaria, la ex diputada María del Carmen Alarcón, lo asustó un poco la altísima exposición mediática que cobró el asunto y prefirió bajar rápidamente los decibeles antes que en la sede de la Casa Rosada se enojaran y le orientaran los cañones. Prefirió reservarse para «otra guerra».
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