13 de septiembre 2007 - 00:00

El alcaucil en Argentina

Introducido en el país por los inmigrantes italianos en la década del 50, el alcaucil, viene bajando en su consumo per cápita desde hace varios años, circunstancia atribuible al desconocimiento por parte del consumidor de sus beneficios para el cuidado de la salud y a cómo prepararlo o cocinarlo.

El alcaucil (también conocido como alcachofa) se produce en la provincia de Buenos Aires, sur de Santa Fe y Córdoba.

La localidad bonaerense de La Plata cuenta con 700 hectáreas implantadas, Cuyo con 400, Rosario con 200 y Mar del Plata llega a unas 100 hectáreas.

Estimaciones del Grupo de Productores de Alcachofas de La Plata redondean en 2000 las hectáreas sembradas en todo el país.

Este grupo se constituyó en 1993 en el Programa Cambio Rural Nacional como grupo de productores "Alcaucileros de Arana".

"La producción es de carácter perenne y en este momento por problemas sanitarios tiene una duración de 3 años. Estamos trabajando en la selección del material de reproducción (se multiplica por brotes) para lograr mejoras en la calidad y uniformidad de plantación. El implante puede ser otoñal o primaveral (ésta última es más frecuente) y originalmente la cosecha se circunscribía a agosto-septiembre y octubre", cuenta el Ing. Agr. Gonzalo Villena, quien junto a la Ing. Agr. Adriana Riccetti están a cargo del asesoramiento técnico del grupo.

"Actualmente con mejoras en el material genético y ajustando técnicas de manejo estamos iniciando la cosecha en mayo, lo que nos permite una productividad mayor y a su vez entrar en el mercado con una primicia aprovechando un buen precio de venta", afirman.

Los cambios implementados permitió alcanzar rendimientos medios de 12.000 kilos por hectárea, con picos de 14.000 kilos, muy superiores a los 7.000 kilos que es el promedio nacional pero lejos aún de los rindes que obtienen en Europa o los Estados Unidos que trepan a 18.000 y hasta 20.000 kilos por hectárea.

La comercialización interna se canaliza a través de las grandes cadenas de hípers y supermercados y otras cadenas de distribución de menores dimensiones.

Otra parte se distribuye en los mercados concentradores.

Plantar una hectárea de alcaucil cuesta alrededor de $ 10.000 y los ingresos por producción son muy variables ya que el precio es muy alto en mayo-julio (4 $/Kg) y sigue una curva descendente hasta terminar bajo a fines de octubre (0.70 $/Kg).

"Si bien la rentabilidad es interesante, hay que tener en cuenta que es un cultivo que inmoviliza el terreno todo el año, a diferencia de otros cultivos hortícolas donde pueden hacerse 2 ó 3 rotaciones anuales", comenta Villena.

Dejá tu comentario

Te puede interesar