7 de julio 2001 - 00:00

El clima marca el ritmo del mercado

Si bien la semana pasada resultó muy positiva para la marcha de los mercados, se requerirá de algún problema climático severo para justificar precios aún más altos a los alcanzados en este período. Todavía subsiste esta posibilidad aunque el plazo se va achicando día a día. Los «farmers» estadounidenses mantienen una buena cantidad de maíz viejo sin vender y aprovecharían toda circunstancia alcista para deshacerse de sus tenencias. De todos modos, una racha tardía de calor y falta de humedad en la segunda parte del verano estadounidense podrían determinar rendimientos peores a los esperados.

Algunos pronósticos privados que señalaban la posibilidad de un fin de semana caluroso y con ausencia de lluvias determinó mejoras de importancia en Chicago. Las condiciones de los cultivos siguen siendo, en general, buenas. En el norte del «corn belt», sin embargo, el exceso de humedad demoró la siembra y el desarrollo temprano de los cultivos. El exceso de humedad en la parte central del «corn belt» lavó nutrientes e impidió, además, que se fumigara adecuadamente, lo que también resulta perjudicial para la obtención de rendimientos excelentes. Existen entonces algunos factores que podrían determinar rendimientos dentro de los parámetros esperados, y no mucho más allá de estos, pero para definir con mayor precisión esta próxima campaña americana, el mercado necesitará atravesar los primeros 15 días de este mes.

Algunos cultivos implantados en el sur de los EE.UU. ya han comenzado a polinizar y esta actividad avanzará de manera rápida hacia el norte completán-dose prácticamente a mediados de este mes, un poco más tarde que lo habitual por la implantación tardía, recientemente comentada. Utilizando la figura del Departamento de los Estados Unidos (USDA) de 28 millones de hectáreas en el total de área a cosechar y tomando el rendimiento promedio para esta campaña de 8.500 kilos por hectáreas, podríamos llegar a contemplar una cosecha del orden de los 238 millones de toneladas de maíz. Los cultivos se encontraban esta semana en estado bueno a excelente en 69%, sin cambios. Con el próximo informe del USDA, la atención del mercado vuelve a focalizarse en el clima de los EE.UU. que determinará que este pronóstico estimado de producción se cumpla, mejore o fracase.

En trigo, la situación de los EE.UU. no fue (ni es) tomada en cuenta por el mercado internacional. Aún con bajos rendimientos y abandono de áreas de cultivo, la demanda no termina de acusar esta circunstancia. Ya nos encontramos con la mitad de la cosecha recolectada y esta presión también atenta contra la mejora de precios en el corto plazo. Durante la campaña anterior, los farmers norteamericanos cosecharon 81% del área implantada con trigo y este año el área de abandono será aún mayor; muchos estiman que sólo se recolectará 76% del área originalmente implantada. El USDA anunciaba el lunes que 43% de los cultivos de trigo de invierno se encontraban buenos a excelentes, sin cambios, en tanto que los de primavera se encuentran en esta situación en 68%, contra 65% de la semana anterior. Ya se recolectó 55% del área total correspondiente a trigo de primavera.
Los EE.UU. competirán nuevamente por ganar mercados durante este ciclo con una demanda creciente para este producto.

El norte de Africa y el Medio Oriente han atraído la atención de la oferta ante el fracaso local de sus cosechas. Sin embargo, muchos de estos potenciales buenos clientes, como Libia, Irak o Irán no se abastecen del mercado norteamericano y su actividad se encontrará circunscripta a las producciones de Europa,Australia o la Argentina.

En soja, los EE.UU. fueron sorprendidos por el informe alcista de la semana anterior que tuvo el doble efecto de ponderar menores stocks a los esperados por el mercado (esto resulta válido para la cosecha vieja) y menor siembra a la estimada en el informe anterior de marzo (esto referido a la próxima campaña 2001/'02).

Rendimiento

Si tomamos los 2.656 kilos que el USDA estima como rendimiento promedio por hectárea implantada y aplicamos un área a recolectar de 30 millones de hectáreas, llegamos a la conclusión de que se producirán 79.7 millones de toneladas durante esta campaña.

El poroto comenzó la semana con un fuerte impulso que colocó sus cotizaciones al nivel más alto de los últimos cinco meses, no obstante los pronósticos climáticos, que se mostraban benignos para toda la semana. El USDA anunciaba la semana pasada que los cultivos de soja se encuentran buenos a excelentes en 60%, sin cambios respecto de lo informado la semana anterior.

Las cotizaciones de la harina de soja están muy sensibles a los movimientos que registra el poroto en Chicago.
Estas harinas proveen la mitad de la los requerimientos mundiales del amplio mercado de proteínas y por esta razón no se podría apostar en el corto plazo a una baja de este mercado, con julio por delante, siempre propenso a derivar en «rallies climáticos». La molienda doméstica de los EE.UU. sigue en tendencia ascendente y el uso aparente de este país en los primeros 8 meses de la temporada crecieron 4,3% por encima de 2000. Las exportaciones, por su parte, son proyectadas nuevamente en 7,7 millones de toneladas, muy similares a las alcanzadas durante la campaña anterior.

Una característica de la presente campaña fue que los precios de la harina cercana superan ampliamente a la de los meses diferidos, lo que hace parecer que los precios de los meses posteriores resulten bastante baratos.

No obstante haberse incrementado durante esta campaña los embarques de aceite de soja provenientes de Sudamé-rica, la reducción en las exportaciones de aceite de girasol de nuestro país compensan con soja aquél déficit.

En canola, las caídas productivas de
Canadá y Australia serán compensadas con la expectativa de mejores producciones en China y la UE. El girasol permanecería estable durante esta campaña, aunque los bajos stocks iniciales determinarían menor molienda.

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