24 de noviembre 2003 - 00:00

El clima en Sudamérica ya domina el mercado mundial

Ya transcurrida la cosecha de soja en los EE.UU., sólo resta comenzar a palpitar las alternativas de la próxima campaña sudamericana.

La decepción de la demanda en referencia a la cosecha estadounidense fue marcada: de esperarse un incremento productivo del orden de los 7 millones de toneladas con respecto a la del ciclo anterior, terminaron recibiendo una 8 millones inferior a la del año pasado.

La base estadística de los informes del USDA consigna que en 11 de los últimos 30 años fue reducida la estimación de soja de los EE.UU. durante el mes de noviembre; y en todas esas oportunidades, también se redujo la cifra final de la campaña norteamericana en el informe de enero.


Evidentemente, seguimos en presencia de un mercado desbordado por una fuerte demanda, fundamentalmente china, con una oferta potencial razonable (teniendo en cuenta que se cumpla la promesa sudamericana de un nuevo récord productivo), aunque aparentemente insuficiente como para calmar el ímpetu alcista del mercado, que no se resigna a iniciar una política de razonamiento que permita desinflar significativamente el actual nivel de precios. En el informe de la semana anterior, el USDA se vio forzado nuevamente a reducir el consumo doméstico de soja y la molienda en los EE.UU., en un esfuerzo por balancear su esquema interno, permitiendo de este modo incrementar sus exportaciones, algo que decididamente viene ocurriendo con fuerza desde hace varias semanas. Sin embargo, no cierra bien la idea de que esta campaña sea la de menor molienda de los últimos 7 años. La referencia al mercado norteamericano de soja es mucho más alcista que la que proyecta el escenario mundial. El departamento mantiene su alta estimación de la cosecha brasileña y arriesga un millón más para nuestro país. El USDA justifica su análisis en un área total a sembrar con la oleaginosa de 13,6 millones de hectáreas, contra 13,2 millones del mes anterior y 12,8 mill./ha de la campaña 2002/'03 y un rendimiento promedio de 2.790 kilos por ha, contra el récord absoluto de 2.820 kg/ha logrados en la campaña anterior.

La oferta total esperada desde esta región alcanza los 104,1 millones de toneladas, 10,36 millones por encima de lo producido el año anterior. También aumentaron la proyección de la cosecha de la India a 6,2 mill./t, 400 mil toneladas por encima de lo informado hace un mes. Además, el USDA proyecta que las importaciones chinas de soja llegarán a los 22 mill/t, 1,5 millón por encima de lo reportado el mes anterior. Esta cifra es casi coincidente con lo que China importó en la campaña anterior, algo bastante improbable de mantenerse en el tiempo, teniendo en cuenta el ritmo frenético de compras que se observa desde hace semanas. Lo conocido hasta el momento es la falla productiva de los EE.UU. en esta campaña y el dato por conocer es la cifra final que alcanzará la cosecha de esta región.

• Cotización

El 3 de noviembre pasado el contrato de enero en Chicago alcanzó su máxima cotización de u$s 8,08 por bushel (u$s 297 por tonelada). Según la analista de Chicago Anne Frick, estamos en presencia de un mercado dominado por una muy fuerte demanda, que genera un escenario alcista no observado desde la campaña 1972/'73 y, por este motivo, la analista vislumbra la posibilidad de llegar a ver precios de u$s 9,60 por bushel (u$s 353 por tonelada) para la posición julio de Chicago, posiblemente para la primavera boreal. Al contar con un mercado invertido entre las posiciones mayo y julio, es posible que esta primera posición llegue incluso a cotizarse más alto que la otra.

Lo acontecido durante la semana pasada podría ser tomado como una razonable toma de ganancias, luego de una interrumpida racha alcista que duró prácticamente 4 meses.
La excusa que dio lugar a este momentáneo cambio de tendencia fue la decisión que tomó una delegación china de suspender su visita a los EE.UU. Si bien se argumentó que esta decisión obedecía fundamentalmente a problemas de visado, se especulaba con que la resolución de imponer cuotas de importación a productos textiles de origen chino tuvo que ver con esta conducta. China tenía planeado visitar EE.UU. y decidir compras adicionales de soja y trigo, razón por la cual ambas plazas se desplomaron en las jornadas del martes y miércoles en Chicago.

Resulta claro que los dos pilares fundamentales que permitirán mantener la firmeza de los precios agrícolas son
China y el clima sudamericano. Esta actitud de los chinos no resulta novedosa. Por el incidente con un avión espía de los EE.UU., en abril de 2001, China suspendió una compra de 149 mil toneladas de trigo la semana siguiente y luego desapareció del mercado de soja norteamericano por dos meses más. Cabe tener en cuenta, sin embargo, que éste resulta ser un año muy particular en el que China necesitará permanecer activa en el mercado de soja de los EE.UU. al menos hasta principios del año próximo, una vez que se encuentren listas las disponibilidades de nuestra región.

La situación climática de nuestro país cambió en el curso de las últimas dos semanas, y esto trajo alivio a los mercados y algo más de tranquilidad a las cotizaciones.
Aun con esta noticia, será posible asistir a recortes adicionales a los previstos hace poco tiempo en girasol y maíz.

Para la oleaginosa, la
Bolsa de Cereales de Buenos Aires consigna que la proyección de siembra se ubica ahora en 2,12 millones de hectáreas, 7,8 por ciento inferior a la de la temporada precedente. Para maíz, la Bolsa indica que la superficie sembrada dedicada a la producción de grano comercial ascendería a 2,25 millones de hectáreas, 6,3% menor que lo implantado en la campaña agrícola precedente. En este sentido, la entidad sostiene que la sustitución de áreas originalmente previstas para el maíz y el girasol determina una expansión de la superficie sojera no menor de 7,0% respecto de la temporada precedente, con una proyección de mínima de 13,7 millones de hectáreas a implantar con este cultivo.

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