EL INTA
La misión del INTA es contribuir al desarrollo sustentable a través de la generación, difusión y adopción de tecnologías propias. Busca a asegurar una mayor competitividad del sector agropecuario, forestal y agroindustrial, en un marco de sostenibilidad ecológica y social.
CRISIS
La disminución de gastos operativos para ese organismo alcanzó a un 48% acumulado en los últimos dos años. La rebaja presupuestaria unida a la disminución salarial, que para el caso de los trabajadores e investigadores del organismo, acumulo el 12 % de descuento común a todo el personal estatal, mas una baja complementaria del 15 %, pone al INTA en una delicada situación operativa. En la última década se redujo un 41% el personal, crisis que se sigue profundizando aún más con los retiros voluntarios y jubilaciones, ya que el 75% del plantel técnico supera los 45 años y solo el 3% es menor a los 30 años.
Estas medidas de ajuste afectan seriamente la continuidad de muchas líneas de trabajo y el adecuado mantenimiento de la infraestructura y el equipamiento necesario. También puede incrementar el éxodo de los investigadores.
Los reclamos del sector agropecuario versan en torno a dos premisas básicas: La autarquía financiera plena, a través de la vigencia de la Ley de creación del INTA y un presupuesto adecuado para el pleno funcionamiento de la Institución, que garantice la ejecución de un plan estratégico.
La preocupación de los entes rurales se cristalizó en una reunión sostenida en el seno de la Comisión de Agricultura y Ganadería de la Cámara de Diputados de la Nación. Al respecto se anunció el ingreso a la Cámara de un Proyecto de Resolución solicitando al Poder Ejecutivo un refuerzo en las partidas presupuestarias de esa Institución.
El INTA expuso formalmente ante la Comisión las acciones inmediatas en el plano institucional y los lineamientos para su readecuación, planteando la delicada situación financiera que en el muy corto plazo obligaría al cierre de unidades y a la paralización de actividades sustantivas.
En el marco de lo que definieron como la carencia de una política agropecuaria nacional, los legisladores expresaron unánimemente su preocupación por las economías regionales y el futuro de los pequeños productores, remarcando el rol del Instituto en esos ámbitos.
A pesar del amplio respaldo del que gozaba esta postura, a la cual adhirieron entidades de productores, del ámbito legislativo y de figuras claves del Gobierno Nacional, encontraron un obstáculo en ciertas áreas técnicas del Ministerio de Economía. En este contexto, esta semana tuvieron lugar movilizaciones de los empleados del organismo. El titular de la Asociación que agrupa al personal (APINTA), Alfredo Ascaso, responsabilizó al secretario de Hacienda, Mario Vincens, de «articular el recorte y de frenar la autarquía en la Cámara de Diputados» e indicó que «quiere evitar la recaudación específica de un impuesto, y seguir manejando las partidas centralizadas sólo desde el tesoro, como piden los organismos crediticios internacionales».

