22 de julio 2002 - 00:00

Entidades buscan alianzas para el mercado de futuros

El Mercado a Término de Buenos Aires no termina de revitalizar la operatoria que le resultaba propia con anterioridad al 20 de diciembre del año anterior. Según ha trascendido, se encuentra encarado tratativas con el MAE (Mercado Abierto Electrónico) con el fin de negociar algunos productos en común. Uno de ellos sería posiblemente la transacción con futuros de dólar contra el peso, producto que cuenta ya con una competencia fuerte, aunque su potencial no se haya exhibido aún a pleno. En la Bolsa de Comercio de Buenos Aires se anunciaba la semana anterior que negociarían futuros de estas características, y en el Rofex estos contratos se negocian hace meses. En realidad, el MAT podía encontrar algún camino alternativo explorando sus propias raíces.

No se trata de emprender el viaje a una arena desconocida y fuertemente competitiva donde, reconozcamos, el MAT llegaría demasiado tarde, sino, por el contrario, atraer al ámbito natural de negociación del mercado a otros sectores. Una alternativa interesante sería la transacción de un futuro que contemple un índice de los principales granos que se producen en nuestro país: soja, trigo, maíz y girasol. Se podrían negociar muy pocos meses-contrato (no más de cuatro) y este futuro podría ser del tipo «cash-settlement», o sea sin entrega y con un ajuste final para aquellos que permanecen dentro de la posición hasta el final sin salir, que dependa del promedio de determinados días previos a la finalización del contrato.

Esta nueva herramienta, una vez aprobada por el directorio de la Comisión Nacional de Valores, apuntará fundamentalmente a que el mercado atraiga a otros sectores, distintos de los tradicionales de su operatoria, a sus recintos. Por no ser un único producto que cotiza por el promedio de varias localidades, como el hasta ahora poco exitoso índice de trigo del MAT, la posibilidad de contar con una canasta de productos agrícolas podría seducir la voluntad de muchos que, no entendiendo bien cuál es la característica técnica de cada uno de estos commodities, no desconocen la mejora que ellos han experimentado en las últimas semanas.

Aunque el «corralito» y la crisis económica hayan devastado buena parte del sector financiero argentino, hay grupos interesados en buscar posibilidades de arbitraje en commodities como resguardo del dinero, y ésta es una posibilidad de inversión cierta que el MAT debería ya mismo aprovechar
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El mercado sigue el mismo curso de las últimas tres semanas; muy vinculado con lo climático y en un marco de extrema volatilidad. El fin de semana cálido y las pocas posibilidades de lluvias en el horizonte, condujeron los precios de la soja para entrega noviembre en Chicago al mejor nivel en 18 meses, además de nuevos máximos del contrato para varias posiciones de trigo, poroto, harina y aceite de soja. En el balance de oferta y demanda mensual, el USDA ubicó a los stocks finales de soja en el peor nivel desde la campaña 96/97. Al no encontrarse aún definido el escenario de producción de los EE.UU., este dato debe ser seguido con atención, ante la posibilidad de mayores recortes.

Por otro lado, sorprendió que en este informe el USDA haya mantenido la cifra de producción brasileña en torno de los 43.5 millones de toneladas cuando en el ambiente nadie especula con más de 42 millones y hay quienes incluso manejan cifras de menos de 41 millones. Para nuestro país, el USDA también mantuvo su proyección de 29,5 millones, más en línea con lo que los analistas de aquí proyectan. Para el año entrante, el USDA proyecta que Brasil producirá 47 millones de toneladas y la Argentina 30. Si nos guiásemos por las intenciones que muchos clientes manejan, suponemos que esta cifra argentina podría ser incluso superior y de este modo llegaremos nuevamente a otro récord productivo en soja, con una marcada merma en la producción de maíz y un ligero crecimiento en la siembra de girasol.

En este sentido, la SAGPyA estima una siembra de trigo de solamente 6,3 millones de hectáreas contra las 7,1 implantadas durante la campaña anterior. El mundo sospecha que mucha área no dedicada a este cultivo engrosará el área a dedicar con soja de primera; lo mismo ocurrirá con el área no cultivada con maíz. Tal vez por este motivo, no resulte aventurado arriesgar una futura producción de soja argentina que exceda los 34 millones de toneladas. Un crecimiento menor, en términos porcentuales, podría acontecer en Brasil donde también la crisis financiera determinará en gran medida qué producto implantar. Si también hacemos caso a las proyecciones mundiales del USDA, el mundo producirá en la próxima campaña 189,4 millones de toneladas, también una producción récord. En colza, por el contrario, el mundo asistirá a un recorte productivo. La mala campaña australiana, china e india no compensarán el crecimiento productivo de los EE.UU. y como consecuencia de ello la producción mundial declinará a 35,7 millones de toneladas. En girasol, durante esta campaña declinan productivamente los EE.UU. y la CEE. Por el contrario, crecerán la ex URSS, Argentina (que según el USDA logrará 4 millones en la próxima campaña) y Europa del Este. El resultado final es un crecimiento de más de 8%, con una cosecha que se proyecta ahora en 22,92 millones de toneladas. La producción mundial de algodón volverá a declinar nuevamente en los EE.UU., en China y en la ex URSS y aunque se incremente ligeramente en Pakistán, no puede evitarse una caída en la producción mundial de 7% con respecto al 200. En maní, la mejor perspectiva de producción en países como la India y China prometen una producción de 33,6 millones, 1,5% superior a la de 2001. En virtud del fuerte peso específico de la soja en el contexto productivo global de oleaginosas, la producción total en este rubro totalizaría los 315,6 millones de toneladas, 1,56% por encima de la lograda el año anterior.

El maíz «bueno a excelente» alcanza ahora a 49% de los cultivos, 4 puntos menos que lo informado la semana anterior, en tanto la soja en esta situación llegaba a 50%, 2 puntos por debajo de lo informado la semana previa. Solamente 39% de los cultivos de trigo de primavera se encontraba «buenos a excelentes», una sorpresiva caída de 8 puntos porcentuales con respecto a lo ponderado la semana anterior. Además, la plaza triguera viene arrastrando el efecto del informe del USDA de julio que hablaba de la peor campaña en casi tres décadas en los EE.UU. y la peor campaña de trigo de primavera desde el año 1987. El año anterior a esta altura, el trigo de primavera «bueno a excelente» alcanzaba a 66% de los cultivos implantados. En general, todos estos ratings no estaban en el cálculo de la mayoría de los operadores, quienes reaccionaron en consecuencia en la sesión nocturna, del lunes al martes, en el segmento de negociación electrónico del «board.» El USDA informaba también que 24% de los cultivos de maíz se encontraban polinizando y 38% de los de soja se encontraban floreciendo y 6% formando vainas.

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