26 de noviembre 2000 - 00:00

Esperan un crecimiento sostenido para la soja

En breve asistiremos a un nuevo debate acerca de las intenciones de siembra globales y se podrá determinar si va a existir o no alguna recomposición en la siembra mundial de granos forrajeros, cuyo esquema de stocks resultará bastante más ajustado que el de las oleaginosas.
En tanto, la producción de oleaginosas de alto contenido oleico declinarán durante 2000, mientras que la producción de soja volverá a tener un crecimiento sostenido.

Informes

Mientras que la producción de soja americana ha venido declinando sostenidamente según los informes del Ministerio de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) de setiembre, octubre y noviembre, es posible que algo similar ocurra en el informe de enero, confirmando entonces una campaña muy importante aunque menor de lo que se pensaba en julio. Las cosechas de Sudamérica, en el próximo informe del USDA, serán seguramente revisadas hacia arriba.

La demanda mundial de harina de soja ha recibido un impulso adicional a partir de la prohibición del uso de harinas de origen animal en Francia e Italia, y el resto de la Unión Europea en la misma dirección en el corto plazo. Existe hoy una evidente retracción en el consumo de carne como efecto directo del mal de la «vaca loca», lo que se traslada al consumo de otras carnes como las de aves, que requieren aun más consumo de harina vegetal.

La UE produce unos 2,5 millones de toneladas anuales de harina de carne y hueso, de las cuales consume 2 millones y exporta 500 mil. Francia solamente consume unas 500 mil toneladas e Italia unas 350 mil. Durante la semana pasada se registraron los dos primeros casos de «vaca loca» en España, que hasta el momento no prohíbe el uso de harinas animales.

También decían que Francia prefiere comprar harina en Brasil, por ser ésta libre, hipotéticamente, de materiales genéticamente modificados, pero de todos modos la noticia de la «vaca loca» es buena para el resto de los países productores en general. Italia, por ejemplo, se inclina por la harina de soja de origen argentino. Se está viendo, además, muy buena actividad por parte de China, a la que, aparentemente, le resultan atractivos estos precios de harinas proteicas. Resulta difícil determinar con precisión cuánto va a representar el tema de la «vaca loca» en el incremento de consumo de harinas vegetales, pero fuentes privadas nos hablan de una cifra del orden de los tres millones de toneladas.

La UE importaría durante esta campaña, según el USDA, y sin tomar en cuenta este nuevo dato, unos 15,7 millones de toneladas.

El uso de transgénicos se encuentra seriamente cuestionado a partir de los inconvenientes surgidos con el maíz Starlink y la prohibición de su entrada en el mercado de exportación más importante de los Estados Unidos: Japón.


El problema tiende a solucionarse más adelante, cuando los EE.UU. puedan detectar con extrema precisión la presencia de estos materiales en los embarques hacia aquel país y el sistema de medición resulte confiable y se estandarice. Aunque se pueda precisar dónde se sembró este híbrido, los efectos de la polinización cruzada hacen difícil el control total del lugar donde se puedan encontrar estos materiales y la erradicación total de este producto podría llevar de uno a dos años más.

Este híbrido no fue autorizado para el consumo humano pues su grano contiene una proteína similar a una que provoca reacciones alérgicas en algunas personas.

Aunque no se haya probado que la proteína del Starlink pueda causar una reacción similar, la EPA no la ha autorizado aún para el consumo humano, aunque sí para el consumo animal. Los EE.UU. destinan 31% de sus exportaciones de maíz a Japón, 10% a Taiwán, 10% a México, 8% a Egipto, 6% a Corea del Sur y 35% a otros países.

Obviamente, esta cuestión del Starlink ha puesto
en jaque las exportaciones de los EE.UU.; además de Japón, tanto Corea como México han solicitado garantías de materiales libres de Starlink en los embarques. Mientras tanto, Japón se encuentra actualmente muy pobremente cubierto en sus necesidades de compra, con lo cual su presencia en mercados como el nuestro podría resultar inminente.

Los mercados de granos en la actualidad tienen más riesgo de subir que de bajar
. En primer término estamos inmersos, no obstante la ligera corrección vivida a partir de julio-agosto, en precios históricamente bajos. En segundo término, es muy posible que el tamaño final de la cosecha americana vuelva a ser recortado. En tercer término, la reciente prohibición de uso de harinas de origen animal en Europa determinará un vuelco más que importante a las harinas vegetales y un aumento en el consumo de granos forrajeros. También hay que tener en cuenta que la producción sudamericana es todavía una incógnita por resolver. Recién se inician las tareas de siembra, que no han avanzado aún al ritmo deseado.

Las exportaciones combinadas de los Estados Unidos, la Argentina y Brasil durante octubre crecieron, según O. World, 8%, a un estimado de 3,95 millones de toneladas.


Con su cosecha ya totalmente concluida, el país del Norte entra ahora en su máximo pico de oferta estacional en la plaza mundial, exportando durante el período 3,56 millones de toneladas, contra 3,3 millones de octubre de 1999.
Durante octubre, la Argentina exportó solamente 17 mil toneladas y Brasil 365 mil.

Dejá tu comentario