Europa interrumpió importaciones de carne argentina
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El servicio sanitario comentó que los departamentos afectados por la determinación de la UE "presentan características productivas de subsistencia y no poseen establecimientos que envíen animales para la faena con destino a la exportación, con lo cual el impacto económico de la medida es marginal".
Las restricciones respecto a la importación de carnes provenientes del departamento Ramón Lista obedecen a que esa zona está bajo vigilancia luego de que se detectara un foco de la enfermedad vesicular en un territorio fronterizo de Paraguay.
El Senasa reconoció el último viernes la existencia de un foco de fiebre aftosa en un matadero de Tartagal, Salta, cerca de la frontera con Bolivia.
Como consecuencia del anuncio oficial, ese mismo día Brasil, Paraguay, Uruguay, Chile y Perú cerraron sus puertas a las carnes argentinas procedentes de las zonas bajo vigilancia.
La reaparición de la enfermedad hizo que la Argentina perdiera su condición de país libre de aftosa con vacunación, que le había sido otorgada el 10 de julio por la Organización Internacional de
Epizootías (OIE).
El bloque económico europeo tomó una decisión similar en julio, luego de la reaparición de un brote de aftosa en Paraguay, en una zona cercana a la frontera con la Argentina.
La decisión comunitaria perjudicó a la importación de carne procedente de Paraguay y a la que tenía origen en los departamentos de Rivadavia en Salta y en Ramón Lista, Formosa.
En tanto el Servicio Sanitario de Chile comunicó a su par argentino que resolvió suspender en forma temporaria el ingreso de carne proveniente de Argentina.
El subsecretario chileno de Agricultura, Arturo Barrera, explicó que la medida abarca a la carne vacuna procedente de la Argentina y a todos los productos de origen pecuario.
Las importaciones de carnes argentinas se habían reanudado en octubre de 2002, tras permanecer suspendidas durante dos años a causa del rebrote aftósico de marzo de 2001, por el cual Argentina perdió 75 mercados para sus carnes frescas.
Esta decisión chilena se suma a la tomada hace un par de meses a las carnes provenientes de Bolivia, país en el que se han detectado doce focos de fiebre aftosa, y de Paraguay, donde también existen brotes en algunas regiones, principalmente en la frontera con de Brasil.
Las importaciones de Chile representan un tercio de las 300 mil toneladas de carne que consume anualmente, y de ese total, un 19 por ciento, equivalente a unas 19 mil toneladas, proviene de Argentina. Un 70 por ciento de las importaciones corresponden a carnes brasileñas y el resto a Uruguay.
El Servicio Agrícola y Ganadero de Chile, recordó en un comunicado que a raíz de los focos de aftosa descubiertos en Bolivia se intensificaron las medidas de control en las regiones de Tarapacá y Antofagasta, fronterizas con ese país y con la provincia argentina de Salta.
Las medidas incluyen la desinfección de los vehículos, equipajes y zapatos de las personas que ingresen en el territorio nacional y la destrucción de las raciones de comida no consumida en los aviones provenientes del país andino.


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