15 de agosto 2005 - 00:00

Fuerte impulso a commodities

«Estamos viviendo una nueva fase de acumulación mundial que da un fuerte impulso a los commodities», afirmó el analista Jorge Castro en el reciente Congreso de los CREA del Sur de Santa Fe. Esta etapa está impulsada por un aumento estructural de la productividad de EE.UU. y por el desarrollo económico y social de China, que se ubica a la cabeza de la región Asia Pacífico como una plataforma transnacional de producción industrial.

El ex secretario de Planeamiento Estratégico de la Presidencia de la Nación afirmó que «2004 ha sido el año de mayor crecimiento en la economía mundial de los últimos 30 años; todas las regiones del mundo se desarrollaron sin excepción». Este fenómeno también está impulsado por la fuerza de la demanda de EE.UU., que crece a 7% anual y es equivalente a 50% de la demanda mundial.

También responde al crecimiento económico y social de China, que es el principal consumidor mundial de commodities y ya se convirtió en tercera potencia mundial, luego de EE.UU. y Alemania.

Las cifras de EE.UU. son escalofriantes: su PBI alcanzará los 11 trillones de dólares en 2005 y configurará 30% del PBI mundial. El consumo de EE.UU. es el más alto del mundo y eso se traduce en el déficit de la balanza comercial y de cuenta corriente.

La clave de esta expansión -que no es estacional sino estructural- está en el aumento de la productividad, que alcanzó su mayor nivel desde 1948. A su vez, este fenómeno es consecuencia de una gigantesca oleada de inversiones que se efectuó en la década del '90, sumada a la conversión de EE.UU. en una economía de la información.

Como contrapartida, el país del Norte tiene un gran déficit de cuenta corriente, que ascenderá a 6% del PBI en 2005. No obstante, hay suficientes flujos de capital extranjero para compensarlo, a pesar de la depreciación del dólar, que alcanzó 30% en los últimos años. «Actualmente, EE.UU. recibe más capitales provenientes del mundo para comprar activos que en cualquier otro momento de su historia», destacó Castro, para quien lo decisivo en ese país no es el valor de su moneda o el déficit comercial, sino la confianza expresada a través de los capitales que recibe.

• Crecimiento chino

El PBI chino creció 9,5% en 2004 y ese comportamiento se repetirá en 2005. El FMI estima que seguirá aumentando a razón de 8% anual entre 2006 y 2010. Con ese alto nivel de crecimiento, se verifica un importante aumento del saldo de la balanza comercial. Las exportaciones llegaron a 593.000 millones de dólares en 2004, con un aumento de 36% respecto de 2003.

Por otro lado, el comercio mundial chino muestra un cambio en la composición de sus exportaciones.

En 1993, la maquinaria y las productos eléctricos representaban 17,7% del total, y en 2003 llegaron a 51,9%, con una correlativa reducción de los tradicionales textiles. «El resultado de este enorme comercio internacional, que es el tercero del mundo, es la acumulación de 711.000 millones de dólares en reservas en el Banco Central de Pekín. En 2004, las reservas crecieron 206.700 millones de dólares», resaltó Castro.

Por otro lado, en lo que va de 2005, la inversión extranjera directa en China creció 2,2% sobre los récords anteriores y se aprobó la instalación de 13.902 nuevas compañías en el país. «La clave del proceso es que China es una plataforma transnacional de producción: 60% de las exportaciones originadas en ese país es obra de empresas multinacionales radicadas, que agregan complejidad tecnológica a aquéllas», destacó el orador.

Otro factor positivo para el precio de los commodities es el aumento de la población mundial. La actual es de 6.500 millones de habitantes.

Pero para 2050 llegaría a 9.100 millones, con un aumento de 40%. «El 90% del incremento de la población mundial se va a dar en países en desarrollo: India, China y países de Africa subsahariana», anticipó Castro.

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