22 de septiembre 2001 - 00:00

Granos: nadie puede decir hoy cómo evolucionará el mercado

Superado el informe del De partamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), y en razón de los trágicos acontecimientos de la semana anterior, no existen hoy precisiones de cómo se desenvolverán los mercados granarios de ahora en más.

Estamos en presencia de lo inédito. Se habla mucho del tema, pero no existen antecedentes concretos en episodios tan violentos en territorio norteamericano y actos de terrorismo tan marcados como para declararse un estado de guerra. En general, y más allá de que en algunas ocasiones los conflictos hayan beneficiado a nuestro país (Segunda Guerra, embargo americano a Rusia por la invasión a Afganistán en 1976), los conflictos armados no son buenos aliados de mejoras en los precios de los cereales.

Además, estábamos a punto o ya inmersos, en un proceso de fuerte recesión mundial, que seguramente este conflicto agravará. Se puede deducir ya, cuáles sectores serán los inmediatamente afectados por el conflicto (turismo, aviación, recreación) pero no se sabe a ciencia cierta qué ocurrirá con el mercado de granos en el contexto internacional. Se habla que los commodities podrían beneficiarse, pero cuando se piensa en ellos se hace una alusión directa a los referidos a energía o metales preciosos. Por el contrario, el tráfico internacional de granos se vería entorpecido por alguna situación conflictiva, además del descontado encarecimiento en los precios de los fletes que esta situación trae. Tampoco puede el mercado de granos permanecer ajeno a la pésima situación financiera que el mundo occidental se encuentra atravesando. La semana pasada los índices de las principales acciones registraron la peor situación de los últimos tres años; desde la crisis asiática que no se observaba algo similar, y estos conflictos generan temores, incertidumbre y el «efecto pobreza» que el mundo experimenta se traslada a los consumos, aún a los más básicos y necesarios. En el caso de los EE.UU. la situación bursátil fue aún peor: no se observaba una caída tan fuerte durante una semana en más de 60 años. Sin embargo, subsiste una buena señal para la Argentina dentro de este mal contexto. Va a generarse un fuerte cambio en el direccionamiento de fondos federales de los EE.UU. hacia defensa y ayuda económica a sectores afectados por la crisis financiera, entre ellas las empresas de aeronavegación. Las prioridades ahora son otras y ya no pasan exclusivamente por la ayuda a los farmers, con lo cual la nueva ronda de char-las sobre la nueva ley agrícola de 2002 va a ser postergada hasta nuevo aviso, lo que significa la posibilidad de menor flujo de fondos para subsidios y programas especiales de gobierno hacia los productores norteamericanos.

La coyuntura tampoco favorecerá necesariamente la actividad exportadora de los EE.UU.

El embargo más largo de la historia americana, decretado a Cuba 40 años atrás, no impidió que la isla se abasteciese de trigo de otros orígenes, incluido el canadiense. Lo mismo aconteció con los embargos a Sudáfrica y a Iraq.

Cualquier acción en este sentido a países que pudiesen estar comprometidos en el conflicto no generará mayor preocupación, puesto que la presencia norteamericana en esa zona no es relevante: de los aproximadamente 30 millones de toneladas de trigo que anualmente exportan los EE.UU., solamente 2 millones tienen como destino a Medio-Oriente. Por su parte, las exportaciones de granos forrajeros solamente a Japón son del orden de los 18 mill/t, en tanto a Medio Oriente solamente se llegan a remitir cerca de 4 millones. El USDA reanudó la rutina y confirmó el lunes el estado de los cultivos de soja y maíz. Se consignaba que 55% de los cultivos de soja se encontraba buenos a contra 53% de la semana anterior y 53% del año anterior a esta altura. En maíz, el informe expresaba que 56% de los cultivos se encuentran buenos a excelentes, dos puntos porcentuales por encima de lo estimado la se-mana anterior y 64% del informe de hace un año. El maíz dentado alcanza ahora 90% del total, el maduro 46% y la cosecha de maíz ya ha avanzado en 9% contra 5% de la semana anterior. La soja que ha perdido sus hojas llega ahora a 40%, contra 22% de la semana anterior y la cosecha se encuentra realizada en 3%. También se encuentra ya implantado 8% del área correspondiente a trigo de invierno. Las cosechas de maíz y soja seguirán su curso en las próximas semanas y la ventana de oportunidad de una helada temprana que posibilite perder potencial productivo se va cerrando. Entre el estado actual de los cultivos y la actividad de cosecha ya iniciada se va tornando difícil la posibilidad de una recuperación por el lado de la escasez en la oferta y muchos van asimilando los altos números del USDA del viernes pasado 14 como posibles.

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