3 de marzo 2001 - 00:00

Granos: se estiman bajas durante toda la campaña

Granos: se estiman bajas durante toda la campaña
Las proyecciones de siembra durante la próxima campaña agrícola de los Estados Unidos reveladas en el Outlook Agrícola no ofrecieron sorpresas para el mercado.

Se aguarda una caída en el área a dedicar con maíz y un incremento en el área de soja, lo que en alguna medida provocó el derrumbe sobre el final de la semana anterior.

Por otra parte, la conferencia pronosticó que estos bajos precios de los granos se extenderían durante esta campaña, lo que no ayudó nada al mercado.

El Outlook estimó una siembra de maíz en el país del Norte de 31,6 millones de hectáreas, 650 mil menos que las implantadas el año anterior. Para soja, la expectativa de siembra revelada por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) es de 30,55 millones de hectáreas. La razón fundamental del crecimiento en el área correspondiente a soja obedece al menor costo de implantación de este producto, a la luz de la suba que, de la campaña anterior a la fecha, registraron los precios del petróleo y los fertilizantes.

La llegada del informe de stocks al 1 de marzo, las futuras intenciones de siembra y la posibilidad concreta de tener que lidiar con el «weather market», determina casi siempre un moderado cambio de tendencia, que puede ser más intempestivo en caso de confirmarse algún inconveniente climático concreto. Es posible que esta situación vuelva a repetirse este año, aunque las cosechas de Sudamérica resulten hoy muy prometedoras.

Contrariamente a lo ocurrido el año anterior en los Estados Unidos, las actuales condiciones del suelo, al inicio de la campaña resultan favorables, lo que posibilitaría un buen comienzo de esta campaña.

Safras estima que los productores brasileños ya han vendido 22 por ciento de la cosecha de soja correspondiente a esta campaña, algo bastante parecido a lo realizado el año anterior a esta altura pero bastante por debajo de 28 por ciento, correspondiente al promedio de los últimos cinco años. En general, las menores ventas responden a algunas expectativas devaluatorias del real; los productores se protegen de la mejora relativa del dólar reteniendo mercadería. Además, y esto resulta obvio, los bajos precios de la soja no estimulan ventas anticipadas. Por su parte ABIOVE pronosticaba días atrás una cosecha de soja en Brasil de 36 millones de toneladas, 2 millones más que lo producido en la campaña anterior. Las exportaciones se proyectan en 12,9 millones y la molienda en 22,2 millones de toneladas.

La harina de soja, aunque mejorando su performance durante la presente semana, sigue bajo fuerte presión y así como alimentó la mejora del precio del poroto,
hoy se convirtió en su peor aliado. El factor fundamental de esta flojedad reside en la fuerte presión de la cosecha sudamericana que determinará importantes disponibilidades en la plaza internacional de harinas proteicas, y la poca habilidad de la plaza a reaccionar positivamente ante la prohibición del uso de harina de carne y hueso, impuesta recientemente por la UE. Las estadísticas reveladas por el USDA en el outlook hablan de una tasa de crecimiento doméstico de 2,1 por ciento en el uso de harina de soja dentro de los EE.UU. y de 2,2 por ciento en las exportaciones de este producto. En tanto, los precios de harina de soja en Chicago registraban la semana anterior nuevos bajos del contrato, evidenciando los niveles más bajos desde agosto, tomando como referencia al futuro más cercano. Las cotizaciones registran, además, un mercado invertido en el que los meses más cercanos valen más que los lejanos.

Aceites

Los aceites, en tanto, tuvieron una buena semana. Un pronosticador privado habla de una reducción de 19 por ciento en la producción de aceite de palma en Malasia para febrero, aunque los stocks de este producto se mantendrían altos, y bastante por encima de lo que se encontraban hace un año. El gobierno de este país intenta tomar algunas medidas en aras de defender los precios de la palma. Uno de ellos consistiría en descartar algunos árboles añosos, que representarían una producción potencial anual de 600 mil toneladas. También esperan que Malasia destine unas 500 mil toneladas de aceite a generar fuentes de energía alternativa, como combustibles para uso industrial. Además, Malasia e Indonesia, que representan 82% de la producción mundial, han conformado recientemente la «World Palm Oil Association» para actuar como un consorcio que genere marketing sobre este producto, en un intento para frenar la caída de los precios. En Europa también se habla mucho de los usos alternativos que se le podría destinar a los aceites vegetales. Concretamente el uso del biodiesel interesa en Alemania, que estaría dispuesta a analizar proyectos con aceite de colza. Los informes del Census Bureau de los Estados Unidos de la semana pasada, que indicaban una molienda superior a la esperada y los informes que hablaban de lluvias insuficientes en la Argentina en los últimos días impulsaron las cotizaciones de todo el complejo sojero el miércoles último. También contribuyó a la mejora de precios el hecho de que un operador de Chicago recibiese la mitad de las ofertas de aceite disponible de la posición marzo.

Las estimaciones acerca de la producción de girasol en nuestro país siguen declinando. La Secretaría de Agricultura estima una producción de 3,5 millones de toneladas, en tanto O. World hablaba de 3,35 millones. Una firma consultora americana está estimando la producción de girasol de nuestro país en 3,3 millones, lo que significaría una caída de 45 por ciento respecto del año anterior. El déficit de exportaciones en aceite de girasol sería entonces superior al millón de toneladas para esta campaña, lo que no se compensa con el potencial incremento en las exportaciones de aceite de soja, que podrían llegar a ser 250 mil toneladas superiores a la de la campaña anterior, tomando en cuenta una producción potencial de 26 millones de toneladas.

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