3 de enero 2008 - 00:00

Inscriben nuevas variedades de soja transgénica

El Instituto Nacional de Semillas (INASE) autorizó dos variedades de soja transgénica creadas por la empresa Syngenta Agro e informó la presentación de una solicitud de inscripción de una semilla de cebadilla criolla de nombre Atuel obtenida por Forratec Argentina.

En su Resolución 373/07, publicada ayer en el Boletín Oficial, el INASE ordenó la inscripción en el Registro Nacional de Cultivares y en el Registro Nacional de la Propiedad de Cultivares, creados por Ley 20.247, de la creación fitogenética de soja transgénica NK 32-00 y NK 43-00 solicitada por Syngenta. Y en la Resolución 374/ 2007, también publicada ayer, el organismo admitió la solicitud de la semillera con relación a la creación fitogenética de soja transgénica NK 35-00 y NK 48-00.

  • Requisitos

  • En ambos casos, la Dirección de Registro de Variedades del INASE comprobó el cumplimiento de los requisitos exigidos por el Convenio Internacional para la Protección de las Obtenciones Vegetales para el otorgamiento del respectivo título de propiedad, y la Comisión Nacional de Semillas aconsejó su aprobación.

    Por otra parte, se informó la existencia de una solicitud de inscripción en el Registro Nacional de la Propiedad de Cultivares de la creación fitogenética de cebadilla criolla (Bromus unioloides) de nombre Atuel obtenida por Forratec Argentina.

    Según la presentación, que podrá ser impugnada dentro de un período de 30 días a partir de ayer, el nuevo cultivar se diferencia de las variedades Nativa, Tijereta, Copetona, Ñandú y Taba.

    Por otra parte, la estación experimental Manfredi de la provincia de Córdoba del INTA inscribió dos híbridos de girasol, los primeros en su tipo anotados por el INTA. Se trata del BS 90 INTA y BS 57 INTA, que fueron inscriptos en el Registro Nacional de Cultivares del INASE.

    Ambos híbridos serán comercializados por la empresa Biosol SRL en virtud de un convenio de vinculación tecnológica. Estarán disponibles para la campaña 2008/09. El BS 90 INTA es un híbrido simple o constituido por dos líneas parentales que se destacan por su alto contenido de ácido oleico, superior a 80% en el aceite del grano, según informó el portal www. noticiasagropecuarias.com.

    En ambientes favorables, produce rendimientos similares al de otros materiales cultivados en el área girasolera. Posee grano negro con estrías grises, ciclo y altura intermedios.

    «Dado que el aceite de girasol alto oleico es de excelente calidad para el consumo humano directo, la industria alimentaria y la producción de biocombustibles tiene mayor valor comercial y elevada demanda nacional e internacional», destacó Daniel Alvarez, del INTA Manfredi.

    El BS 57 INTA es un híbrido simple, especialmente apto como grano para confitería, para consumo humano, con cáscara o como almendra, previamente descascarado. Posee buen comportamiento agronómico y buen rendimiento en amplias zonas girasoleras. Su grano es blanco con estrías grises y su altura y ciclo son intermedios.

    «El grano de girasol confitero constituye un nicho de producción especializada de alto valor comercial, también destinado al consumo humano que, asimismo, es demandado por países con elevados niveles de exigencia y poder adquisitivo.

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