26 de julio 2001 - 00:00

La aftosa cambió el paisaje de la Exposición Rural

La falta de vacunos, porcinos y ovinos en la 115ª Exposición de Agricultura, Ganadería e Industria debido a la fiebre aftosa cambió la imagen del tradicional predio de Palermo. La agencia internacional «Reuters» refleja en esta nota cómo debió aggiornarse la muestra ruralista al problema sanitario que atraviesa la Argentina y de qué manera se ve en el exterior.

No es un paseo de compras, pero se puede comprar un disco de Madonna, adquirir el último modelo de telefonía celular o asistir a un recital de uno de los máximos cantantes populares de la Argentina. Es la más importante y tradicional muestra agropecuaria del país, que tras una explosiva reaparición de la fiebre aftosa se quedó sin vacas por primera vez en su historia y, según sus visitantes, «perdió el espíritu campestre que la caracterizaba».

«Parece un shopping.Ya no es la Rural del campo para el hombre de campo (...). La aftosa se ve que le pegó fuerte a la muestra (...). Se descuidó el campo y se hizo un show para la ciudad», dijo Sofía Vargas, una joven terrateniente que confió que esta vez decidió no exponer sus equinos por no estar de acuerdo con cómo se estaba organizando la muestra.

La exposición agropecuaria que organiza la Sociedad Rural Argentina (SRA) es el evento más popular vinculado con el agro en el país y vio la luz por primera vez en 1886.

En sus 115 años, incluso en medio de otras epidemias de aftosa, la exposición siempre tuvo bovinos. Sin embargo, la aparición en marzo del primer caso de la enfermedad en siete años y su rápida expansión llevó al gobierno a prohibir la concentración de animales susceptibles de contraer el mal.

Pérdidas

La Argentina, que en 2000 exportó carne por 600 millones de dólares, podría sufrir este año una pérdida equivalente por la veda impuesta por los mercados externos.

La medida hizo que el gobierno bajara del escenario a los 1.800 vacunos que los productores pensaban exponer, además de los ovinos, caprinos y porcinos. Y su ausencia se notó.

«A la fuerza, ahorcan, dice un viejo refrán. No nos dejaron que estuviese el ganado bovino, pero la Rural tiene una tradición, una vieja historia, y decidimos hacerla con lo que nos permitían: con caballos, con aves», explicó Enrique Crotto, presidente de la entidad organizadora.

La exposición perdió el brillo de temporadas pasadas, en las que recibió cada año a más de 1,5 millón de visitantes. Ahora, los equinos pasaron a ser prácticamente la única y excluyente atracción animal de la muestra.
La ausencia de los bovinos golpea las cuentas, y los propios directivos de la entidad estiman que la cantidad de visitantes se ubicará bien por debajo de lo acostumbrado. «La falta de bovinos afecta porque quita un porcentaje de concurrencia importante (...). El perjuicio es importante. Hemos puesto una granja, pero no es lo mismo», aseguró Luciano Miguens, vice-presidente de la Rural.

«Creo que a la hora de los números finales, la gente va a disminuir. Sin ninguna duda», estimó Crotto.
Entretanto, las aves de corral, conejos, liebres y felinos apenas llaman la atención de los concurrentes.
Tampoco las maquinarias se lucen y descansan paradas ante los indiferentes transeúntes, que apenas les prestan atención. «Está apagada, horrible, por la falta de ganado. La calidad de la muestra es muy baja», dijo enojada Su-sana Piter, una visitante.
Entre los cerca de 250 expositores se encuentran desde criadores de ganado hasta casas de comida, productores de fertilizantes, proveedores de Internet, empresas de televisión satelital, disquerías y perfumerías.

«Hay que modernizarse un poco. El campo no son sólo vacas, caballos y ovejas», se defendió Crotto.

La ausencia de las máximas estrellas de la exposición obligó a los organizadores a recurrir al prestigio de artistas locales para suplir a las verdaderas protagonistas de la muestra e intentar atraer público.

«Los espectáculos los tuvimos que hacer para convocar gente por la ausencia de las vacas, pero pudimos reacomodar las cosas para que haya un anfiteatro», explicó Crotto.

«La Rural está en crisis. Se ve achicada. La ausencia de vacas cambió la muestra», dijo Chichita Arnaude, una elegante dama de la tradicional sociedad ganadera argentina.