Bajas expectativas de éxito colmaron los recintos del magnífico Centro de Convenciones de Hong Kong durante días, alimentadas por las pobres ofertas de solución a los problemas más acuciantes del comercio internacional. Y sobre todo si hacemos referencia a los países en desarrollo vs. países desarrollados.
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Así dadas las cosas diría que casi al cierre de la 6ª Ronda Ministerial de la Ronda Doha apareció Papá Noel no sólo en los edificios que rodeaban al Centro de Convenciones con todas las luces sino también revoloteó por los recintos de éste. Por primera vez, desde Seattle, y pasando por Cancún, que algo se destrab ó , algo ocurrió.
Nunca hasta el momento se dio fecha para la finalización de los subsidios a la exportación, hoy la tenemos -2013- esperando que esté avanzado este trámite para 2010 en su 70%. Con respecto al caso algodón se determinó la eliminación a los subsidios a la exportación desde el año que corre liberando, además, cuotas para exportar hasta 97% de productos para los países menos desarrollados. Esto es bueno, sin duda, para aquellos países extremadamente pobres. Hubo modestos avances, más aún si leemos la letra chica que siempre está allí. Por ejemplo EE.UU. no elimina para desgracia los subsidios internos a su producción de algodón. En esto no existe agenda.
A los argentinos nos tenía muy preocupados las expectativas en el pilar más conflictivo pero más importante para nuestro país que tanto depende del sector agropecuario agroindustrial: acceso a mercados. Aquí nada bueno ocurrió, más bien malo, ya que se acordaron mayores instrumentos proteccionistas para países en desarrollo de tal forma que protegerán sus fronteras (salvaguardias, producciones sensibles, especiales, etc.) de importaciones de países como la Argentina, ya que si bien somos países en desarrollo, como espectadores (5º en el mundo) esto sí nos puede afectar. Si países como India, Brasil, China nos traban sus importaciones sería nefasto. Esto puede no cumplirse pero es un gran riesgo que asumimos gratuitamente. De todas formas me inclino a pensar, a pesar de todo, que si bien modestamente la Ronda se destrabó. Queda mucho por hacer. Para fin de enero, en Davos, esperamos ver más concreciones de lo tratado en Hong Kong. Quizás para los próximos 6 meses si se cumple lo prometido por los embajadores en Ginebra, p o d a m o s pensar que para enero 2007 finaliza esta Ronda. Si Papá Noel anda por allí, aún (G-7) se finalizará. De lo contrario el mundo habrá sido incapaz de resolver estas encrucijadas y varias generaciones nos culparán de algunos bloques como bestias angurrientas y egoístas, y a otros como testigos inútiles de defender con la fuerza necesaria los básicos y leales principios del «comercio». Hoy todos hacemos historia...
Esta Ronda por un lado avanzó. Pero para nosotros, país agroexportador fue un paso atrás. Esto es un riesgo quizás necesario, si tan sólo no miramos nuestro ombligo, tan mal cuidado en casa.
Ahora se deberá cuidar como nunca que luego de este paso atrás sirva para tomar el envión necesario para avanzar fuertemente en el acceso a los mercados y en el sentido que pregonamos desde el Farm Leaders Cairns Group al que pertenecemos. Es el momento que países como Francia, EE.UU., entre otros, dejen de pensar en sus ombligos bien cuidados y comiencen a defenderse bien integrándose al mundo real. La globalización para que funcione y no cree reacciones (como las hay y severas) debe ser eso mismo global por todos y para todos.
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