La sequía se agrava y afecta a cultivos
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La falta de lluvias ya afecta a una amplia zona agrícola.
Estimativamente, según el último informe elaborado por la Bolsa de Cereales, esta agrupación que suma unas 800.000 hectáreas (15% del total) necesita lluvias en el corto plazo para mejorar las diferentes etapas evolutivas y evitar el deterioro productivo.
Con mejores perspectivas, favorecidas por mayores reservas hídricas se encuentran unos 3,0 millones de hectáreas (55%) ubicadas en el centrosur de Santa Fe, este de Córdoba, Entre Ríos, centronorte, sudeste y extremo sur de Buenos Aires.
La condición de estos plantíos es buena y en algunos casos muy buena, si bien algunos de ellos (centro-sur de Santa Fe) van a necesitar lluvias antes de finalizar el mes para no perder esta condición.
Un análisis pormenorizado de las distintas situaciones por las que atraviesa el cereal se detalla a continuación: en Chaco y Santiago del Estero la falta de agua y las heladas configuraron un escenario desfavorable perfilando pérdidas de área cosechable y disminución de los rendimientos. Situación similar muestra el extremo norte de Santa Fe.
En el este de Tucumán el clima seco ha provocado pérdidas en las productividades potenciales, mientras en Salta los cultivos aguardan todavía lluvias que detengan posibles mermas en la producción.
En el centro-norte de Santa Fe todavía soportan el estrés hídrico, pero deben recibir agua en lo inmediato para evitar que comiencen a marcar «manchones» en los suelos», lo que implicaría alguna pérdida productiva. Idéntica situación en términos generales se aprecia hacia la zona San Francisco, en Córdoba, particularmente hacia el norte de esta localidad.
En girasol escasamente ha progresado la siembra. El clima seco impone una fuerte restricción a la actividad en las provincias norteñas y en el norte de Santa Fe.
Al 15 de setiembre se implantó 15,9% del total, pronosticado en 2.460.000 hectáreas, un ligero avance de 0,6 de punto respecto de la semana anterior y llevando una demora de 4,5 puntos en relación con igual fecha del año anterior.
No sólo la prolongada falta de lluvias impide sembrar sino que también comienza a dañar los plantíos, acentuado por heladas que ocasionaron daños en zonas del Chaco. En esta provincia la situación se agrava en la medida en que se profundiza la sequía y los cultivos tienen menor humedad para satisfacer los requerimientos vegetativos.
La siembra del maíz de la nueva campaña se ha demorado en un punto porcentual respecto a igual fecha del año anterior. Suelos secos superficialmente y con bajas temperaturas ralentizaron las coberturas.
Al 15 de setiembre el progreso de la implantación alcanzó 5,2% de la superficie con destino a grano comercial, tentativamente pronosticada en 2.470.000 hectáreas.
El avance intersemanal fue de 2,8 puntos. La mayores implantaciones se realizaron sobre suelos con mejor contenido de humedad en el centro-sur de Santa Fe y, en menor medida, en el norte de Buenos Aires y en el sudoeste de Entre Ríos, regiones todas ellas comprendidas dentro de la zona líder maicera.



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