"Las crecidas benefician exportaciones de granos"

Campo

El Centro de Exportadores de Cereales y la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina emitieron un comunicado en el que manifiestan los « beneficios» que la crecida del río Paraná genera en el sector granario. Se traduce esto en que al elevarse el calado de la hidrovía se permite la salida de los buques Panamax, de mayor porte y volumen. Entonces, aumentan las exportaciones. Curiosamente,un día antes, se había informadosobre la queja de los ganaderos vecinos del Paraná, al borde del quebranto porque deben vender o trasladar las haciendas -muchas-criadas en las islas.

«La crecida que experimentaron las aguas del río Paraná en los últimos días elevó de manera natural el calado de la Hidrovía de los 34 a los 37 pies, lo que permitió la salida de los buques Panamax con carga completa y un ahorro significativo para los agricultores que despachan anualmente más de 40 millones de toneladas de cereales, oleaginosas y sus derivados por esa vía», según un comunicado de CIARA-CEC.

«Esa circunstancia natural extraordinaria, que permitió que los barcos de mayor porte pudieran salir desde el Gran Rosario totalmente cargados sin necesidad de hacer costosas escalas en otros puertos, no hace más que ratificar la conveniencia de ampliar las obras de dragado de la Hidrovía para garantizar los 36 pies de calado.

«Las obras permitirían triplicar el volumen exportado y generarían un ahorro de 160 millones de dólares por campaña para los productores, sólo en concepto de fletes y una mejora de proporciones en la competitividad de las exportaciones argentinas.

  • Fundamental

    «Por eso, los usuarios del sistema consideran fundamental profundizar los logros alcanzados mediante el mantenimiento de las actuales condiciones de la concesión y la inmediata concreción de los 36 pies de profundidad hasta puerto General San Martín y 28 pies hasta Santa Fe.

    «Hoy con los 34 pies de calado que posee la Hidrovía, un buque Panamax que cala entre 40 y 42 pies parte del Puerto San Martín con dos bodegas vacías (15.000 toneladas), que deben ser completadas en el puerto brasileño de Paranagua. Esta escala en Brasil significa más gastos de flete (un barco cuesta de 30 a 38 mil dólares por día), por lo que obviarla se traduce en una rebaja de costos y en un aumento de la rentabilidad para toda la cadena agroexportadora.

    «Si el río contara con 36 pies de calado garantizado, la misma embarcación podría cargar 6.000 toneladas más, por lo que se ahorrarían cuatro dólares por tonelada. Si se multiplicara ese potencial volumen de carga por los 40 millones de toneladas transportadas en una campaña, el agricultor se ahorraría 160 millones de dólares al año en concepto de fletes.

    «La Argentina es el tercer productor y exportador mundial de soja en granos, pero el mayor proveedor global de harinas y aceites derivados de la oleaginosa. En 2006 las exportaciones de cereales y productos del complejo oleaginoso constituyeron 30% del total exportado por la Argentina, alcanzando un monto superior-a los 15 mil millones de dólares. «Precisamente, 80% del total exportado por las empresas del sector, particularmente las que industrializan soja, se realiza por vía fluvial y/o marítima desde los puertos ubicados a la vera del río Paraná, en la zona de la ciudad de Rosario, desde Timbúes, al Norte, hasta General Lagos, al Sur.

    «En ese contexto, la concesión del dragado y del balizamiento de la vía navegable troncal en 1995 permitió alcanzar un calado de 32 pies del océano a Puerto San Martín, y de 22 pies desde allí hasta Santa Fe, posibilitando aumentar la carga en tonelaje en los buques, con el consiguiente abaratamiento de los fletes, y propició que las provincias del Litoral pudieran exportar al mundo desde la propia costa, a pocos kilómetros de los campos y de las fábricas.

    «Muchos consideran este logro como el más importante en la historia del comercio exterior argentino, porque cambió la visión geopolítica de la región. Se abandonó el proyecto de un puerto de aguas profundas para meter el océano en el interior del continente, o sea, donde se encuentra la producción, ya que 80% de la siembra de soja de la campaña 2005-2006 se ubica en un semicírculo de 300 kilómetros con eje en Rosario.»
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