Los reintegros a las exportaciones de legumbres secas sufrieron una reducción de 3,1% a 1,1%, quedando al nivel de las producciones de la pampa húmeda, cercanas a los puertos. Así lo denunció la Cámara de Legumbres de la República Argentina (CLERA), cuyo presidente, Sergio Raffaeli, reclamó a las autoridades del Ministerio de Economía «un rápido análisis para que se reponga la situación anterior». En este sentido la entidad argumentó que «las distancias a recorrer a los puertos desde las zonas de producción del Noroeste argentino (NOA) coadyuvan a aumentar los costos».
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Si bien CLERA explicó que «existe la intención de compensar la disminución mediante la aplicación del factor de convergencia», también destacó que «cuando se instrumente la nueva convertibilidad dicho factor será cero, con lo cual esta transitoria compensación habrá sido una reducción de 7% de los reintegros existentes».
A través de un comunicado indicó que «los mayores costos del gasoil y especialmente de las cargas sociales hacen a la menor competitividad del sector».
«La Cámara de Legumbres está realizando intensas gestiones aclaratorias ante nuestras autoridades para solicitar las rectificaciones necesarias para recuperar como mínimo las condiciones de competitividad anteriores», aseguró.
La Argentina exporta cerca de 98% de su producción de legumbres -porotos, arvejas, lentejas y garbanzos-, siendo Catamarca, Tucumán, Jujuy y Salta las principales provincias productoras.