Llambías: "Los productores están bastante molestos"
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Mario Llambías, finalmente en la presidencia de CRA, luego de varios años en los que se perfilaba como el mejor candidato para la entidad. Juventud y experiencia.
«La reunión con la ministra Felisa Miceli, desde el punto de vista protocolar, fue agradable, cordial, cada cual dijo lo que pensaba y se hizo una descripción muy cruda del sector. No fue negativa esta primera aproximación entre el campo y Economía y sirvió para intercambiar información. En general, hay una intención de armar programas a mediano y largo plazo.»
Periodista: Muchos proyectos y ¿qué resultados para la coyuntura?
Mario Llambías: Tengo varios años de realismo agropecuario y creo que lo peor que hacemos es llenar de tantas expectativas a los productores. Se va caminando hacia las soluciones, pero no se sale de ninguna reunión específica con «la» respuesta. Tengo la sensación de que a Lavagna no le gustaba hablar con el sector agropecuario y me parece que Miceli tiene una apertura al diálogo que permite crear otro tipo de expectativas.
P.: ¿Cuál es el reclamo más urgente?
M.Ll.: El lácteo es un tema urgente. Nosotros apuntamos a que el gobierno elimine progresivamente las retenciones. El de carnes es otro tema que evidentemente nos tiene muy preocupados porque a raíz del aumento de las retenciones de 15% que se produjo el mes pasado se entró en una crisis en los frigoríficos. En este sentido, creo que es necesario volver a lo que hablamos con el presidente Kirchner: primero tenemos que abastecer el mercado interno. Yo creo que es así. Pienso que el gobierno tiene que trabajar sobre las causas y no sobre las consecuencias del aumentode la carne. Para mí no hay una maniobra especulativa para que suba el precio de la carne.
P.: ¿La prioridad es lograr la eliminación del último aumento de las retenciones de la carne y la leche?
M.Ll.: En realidad, nosotros estamos en contra de todo tipo de retenciones. Creemos que deberían bajar estos aumentos porque sería una manera de que los productores vieran que hay un interés del gobierno en lo que se produce. La Argentina venía creciendo... venía invirtiendo y... de un día para otro se encontró en una situación bastante inestable.
P.: ¿Cuál es el ánimo de los productores hoy en el interior?
M.Ll.: El pro d u c t o r está enojado, ofuscado y a la expectativa. Está enojado por las ideas que considera que son tomadas en forma injusta y preocupado porque está definiendo cuál es la mejor toma de decisión en su empresa. Y eso tiene que ver con que cada vez que producimos más nuestros costos internos aumentan. Y también está a la expectativa para ver si el gobierno entendió lo que le hemos estado explicando acerca de lo que ocurre en los distintos mercados. Este año tenemos que esperar una baja muy grande en los granos y no es sólo por la sequía, nosotros estamos viendo que por superficie sembrada y con tecnología utilizada hay por lo menos 7 u 8 millones de toneladas menos. Y a esto hay que agregarle una pérdida importante debido a la sequía que sin duda pueden ser de unos 6 o 7 millones de toneladas más. Algo de la soja probablemente se pueda recuperar y con respecto al maíz no podemos especular porque es muy compleja la zona.
P.: Entonces, ¿qué van a hacer frente a los reclamos de los productores?
M.Ll.: Realmente creo que tenemos que plantear las cosas pero también dar a conocer nuestros disgustos para que se nos escuche. Muchas veces si no llegamos a estos extremos, no se nos escucha y esto hace que las cosas se compliquen cada día más... Me parece bueno que se capte cuál es la verdadera preocupación del sector. Para que no entremos en e n f r e n t a -mientos que no conducen a soluciones.
P.: ¿No cree que está vigente una antinomia campoindustria?
M.Ll.: Sí. En algún momentose fomentó esto por una concepción -que se quedó en el tiempo- del ex ministro Lavagna que buscaba ese enfrentamiento. Nosotros creemos que no existe, por ejemplo, para la agroindustria... Y creemos que debe desaparecer ese tipo de enfrentamientos porque ningún país es un solo sector. Somos un conjunto. No veo un campo andando muy bien con un país empobrecido y sin fuentes de trabajo. Entonces creo que tenemos que ayudar a la industria y la industria tiene que ayudar al campo. Las diferencias llegan cuando comienzaa decirse que un sector subsidia al otro. Un reciente trabajo indicaba que la presión tributaria a nivel país llegaba a 24% y la presión tributaria sobre el campo, a 46%. Me parece que a algunos les convienen las antinomias... A todos los gobiernos, no sólo a éste. Y les conviene que cuando se realiza una asamblea de productores, muchos por comodidad no vayan. Y por eso salimos a todos los puntos del interior a escuchar a la gente.
P.: ¿Cómo se responde desde la dirigencia a los requisitos de los productores del interior? Hay muchas reuniones y un clima cada vez más efervescente...
M.Ll.: En una asamblea hablan los que tienen más capacidad de hablar. Desde las confederaciones o desde CRA vamos marcando el camino a seguir. En las asambleas nos tenemos que escuchar entre todos y después comunicar todo lo que se habló a los que no estaban presentes. Es cierto, en las asambleas se escuchan voces de protesta, algunas propuestas que son posibles y otras que habría que ver hasta qué punto pueden ser tenidas en cuenta.
P.: ¿Cuánto cambió la dirigencia en el trato con los gobiernos? No le parece que antes, años atrás, por mucho menos protestaban más. Había más reclamo público...
M.Ll.: Yo creo que durante 2001 la Argentina tubo una situación de crisis muy grande donde el campo, ya en 2002, fue el primero que pudo salir y ayudó al resto de las comunidades, ayudó a los sectores más bajos y más necesitados. Me parece que el campo tuvo un reconocimiento y a su vez tuvo una mejoría debido a un cambio de precios relativos a partir de la devaluación. Entonces, eso llevó a una especie de tranquilidad en el sector y me parece que estamos reacomodando ese posicionamiento. Pero a todo esto hay que agregarle lo que los productores perdieron durante la década del 90, donde fue muy importante la cantidad de productores que se endeudaron... Y quiero aclarar que en 2002 teníamos 11 millones de hectáreas hipotecadas. Hoy el campo ha mejorado, desde ese concepto. Y puede ser que debido a ello no se tomen medidas muy de fondo. De cualquier forma, en algunos momentos de incendio que tenía el país creo que todos pusimos esfuerzos para que recuperara su constitucionalidad. Y si bien aún no se ha superado del todo, estamos bastante mejor.
P.: ¿O sea que no está el sector o la dirigencia en un momento de generar una protesta o manifestar su malhumor de alguna forma?
M.Ll.: Yo creo que estamos volviendo a esas épocas donde esas cosas son posibles...



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