3 de marzo 2004 - 00:00

Malo: cayó 45% la oferta de semillas forrajeras

Aunque en 2003 la oferta de semillas forrajeras bajó 45%, sigue creciendo la cantidad de variedades. Así surge de la información presentada por María Dubois -coordinadora de la Red de Ensayos de Cultivares Forrajeros de la Cámara de Semilleristas-, quien integró el panel El mercado varietal forrajero: estadísticas y evolución productiva de cultivares, durante la primera jornada del Seminario Técnico Forrajes 2004, que organizó Mejorpasto.com.ar.

La producción de carne y leche en la Argentina demandaba tradicionalmente unas 40 mil toneladas anuales de semillas forrajeras. Dicho valor se redujo a menos de la mitad en los últimos años, debido a los procesos de agriculturización, intensificación del engorde y a las conocidas crisis económicas, tanto nacional como sectorial.


La comparación entre el promedio anual de la oferta de semillas en 1999, 2000 y 2001 contra las cifras de 2003 muestra una caída de 45%. Al mismo tiempo, Dubois agregó que la importación de semillas para pasturas en retrocedió 60%. «Las 17.800 toneladas anuales que promedió el lapso 1999-2001 -precisó- se derrumbaron hasta redondear unas 7 mil toneladas en 2003. Algo similar, pero en menor magnitud, ocurrió con la producción nacional fiscalizada de semillas. De 12 mil toneladas anuales (entre 1999 y 2001), el país pasó a manufacturar 9.500 toneladas en 2003, lo que representa un descenso de 21%. Sucedió que la fuerte competencia a favor de los cultivos agrícolas determinó un menor interés hacia la producción de semillas forrajeras», indicó Dubois.

• Demanda

Sin embargo, la demanda de semillas forrajeras y, por lo tanto, la siembra de pasturas en nuestro país vivió un proceso de reducción marcada sólo durante 2002, básicamente debido a la reacción tardía en el incremento de los precios de la carne y la leche. Pero ya en 2003 volvió a los valores normales. Por ejemplo, el consumo promedio durante el trienio 1999-2001 fue de 24.200 toneladas anuales y en la campaña 2003 llegó a las 25.200 toneladas, 4% más, aseguró la especialista. La oferta de 1999, 2000 y 2001, asimismo, generó fuertes sobrantes de semilla en el mercado, que cubrieron los faltantes durante 2002 y 2003.

El año pasado, de hecho, terminó con un nivel muy bajo disponible de semillas, con lo cual es lógico suponer que los volúmenes de 2004 resulten algo ajustados, por un reducido ritmo de las importaciones, además de alguna incidencia climática desfavorable
, pronosticó Dubois.

En 1989, cuando comenzó a trabajar la Red de Ensayos de Cultivares Forrajeros de la Cámara de Semilleristas, la cantidad de variedades inscriptas en el Registro Nacional de Cultivares alcanzaba a 157 gramíneas y leguminosas forrajeras. «Actualmente, esa cifra se ha triplicado -enfatizó Dubois en el seminario técnico Forrajes 2004-, llegando a 539, mediante la mejora efectuada sobre un total de 75 especies. Eso indica que se han incorporado variedades de 26 nuevas especies, si bien ninguna adquirió importancia a escala nacional.»

El mayor incremento se dio en la alfalfa -«la reina de las forrajeras»-, que pasó a contar con 190 alternativas varietales, cuadriplicando el espectro en doce años. El raigrás perenne incorporó 44 nuevas variedades; la festuca alta y el raigrás anual, 25; el pasto ovillo y la cebadilla criolla, 17; y el trébol blanco al igual que el triticale, 13, precisó Dubois.

El 59% de los nuevos cultivares forrajeros tienen status de «público» y 41% está protegido por el derecho de obtentor, se informó en Mejorpasto.com.ar.
En el caso de la alfalfa, sobre 177 cultivares, sólo 68 son públicos (38%). Al respecto, señaló Dubois que «resulta evidente la declinación de la actividad fitomejoradora nacional, el incremento de los cultivares protegidos en el mercado y la expansión de la cantidad de operadores, demostrando el mayor interés comercial del sector privado por las forrajeras».

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