Manejo de Pasturas y Pastizales luego de las Inundaciones
Este panorama hace prever que la alimentación de los animales retenidos en los establecimientos se realizará, fundamentalmente, en base al pastoreo directo de una proporción restringida del área disponible de pasturas sembradas y pastizales naturales. Por tal razón, estos recursos se verán necesariamente sometidos a una alta presión de pastoreo, es decir habrá una mayor cantidad de animales en una menor superficie de pastoreo.
¿Cuál será el estado de los recursos forrajeros luego de que cesen las lluvias excesivas?
Las pasturas perennes, dominadas por especies "rústicas" como agropiro alargado o festuca alta, es de esperar que no sufran efectos negativos marcados por la inundación en sí misma.
Daños semejantes pueden producirse en las áreas menos afectadas por la inundación, debido a las excesivas cargas que deben soportar.
En lo que se refiere a pastizales naturales, éstos constituyen un recurso dominado por especies forrajeras mejor adaptadas para sobrevivir frente a condiciones de anegamiento. Por tal razón, existen menores riesgos de que se deterioren ante esta contingencia.
En principio, sería adecuado sistematizar la superficie en función del grado de anegamiento, del tipo de recurso forrajero y de su estado. Para ello pueden considerarse los siguientes aspectos:
1. De ser posible, ubicar áreas centrales, topográficamente altas para concentrar animales, las que servirán de distribuidor hacia pasturas sembradas o pastizales naturales cuya utilización se realizará durante el día.
2. El tiempo de permanencia se ajustará de acuerdo al grado de encharcamiento, recurso forrajero disponible y número de animales a pastorear, teniendo como indicador que la superficie sea utilizada en forma pareja y sin producir un pisoteo excesivo.
3. Se podrá flexibilizar el ajuste del tiempo de permanencia, previendo áreas "pulmón" de libre acceso para los animales.
4. Las áreas "pulmón" podrán ubicarse en aquellos suelos que aún bajo agua presentan buen piso, por ejemplo: pasturas de festuca alta, o potreros que hubiesen sido destinados para realizar agricultura y que no pudieron sembrarse.
5. Las pasturas más deterioradas serán más adecuadas como áreas de concentración, dado que en ellas no importará que se sacrifique su futuro forrajero.


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