27 de octubre 2005 - 00:00

Medidas y errores que harán caer oferta de carne local

Como productores y hombres de campo, nos gustaría regirnos en base a estímulos, premios y no amenazas.

Evidentemente, no todo el mundo, o al menos quienes gobiernan, piensan así. Es inaudito planificar y trabajar con la presión o represión de impuestos distorsivos y/o resoluciones no planificadas y consensuadas por todos los integrantes de la cadena.

Si a la producción se le saca a diario y se la tiene como piloto de tormentas y bombero del infierno, habría que darle en consecuencia y no seguir pegándole por decreto
.

Ante el rumor de aumento de retenciones en la carne vacuna por posible escapadas de precios, debido a la implementación de la Resolución 645/ '05, nos caben algunas reflexiones. Primero, volvemos a reiterar lo desacertadas que son las retenciones. Nosotros sabemos qué es lo que nos sacan, pero no sabemos detalladamente a dónde van esos fondos.

Pagamos nuestros impuestos, cumplimos con nuestras obligaciones, pero cada vez lo vemos menos reflejado. Esto se ve en materia de salud, educación, seguridad, por citar algunos rubros o, mejor decir, derechos que no podemos gozar como es debido.

Volviendo a la Resolución 645/'05, donde restringe el peso de faena en novillitos y terneros en 260 kilogramos desde el 1 de noviembre hasta el 15 de diciembre, para luego ir subiendo a 280 kilogramos hasta fin de enero y a 300 a comienzo de febrero de 2006.

Seguramente va a tener el efecto contrario al buscado, pues al haber menos oferta de hacienda y, consecuentemente, menos carne, seguramente los precios subirán, pues sólo en noviembre faltarán más de 120.000 cabezas para faena.

Los problemas hay que atacarlos por sus raíces u orígenes.

Todavía está faltando el Plan Ganadero Nacional. Seguramente falta, porque se hace en base a consenso, desgravaciones y diferimientos impositivos, hoy todos ellos ausentes.

Más fácil resolución o retención. Es hora de terminar con esta metodología y revertir el escaso 62% de destete que tenemos a nivel nacional. Para ser más gráficos, de 100 vacas sólo trabajan 62.

• Medidas


Como nunca vimos caer terneras de las nubes, es imperioso fomentar el tacto rectal, la revisión de toros, el servicio estacionado, la implementación de pasturas, el mejoramiento de campos naturales, la fertilización y suplementación estratégica y, por supuesto, el control de todas las enfermedades venéreas y reproductivas.

La única forma de lograrlo en forma abarcativa e integral en el país es con la puesta en marcha de un plan con premios y castigos. Con reglas claras de juego, y no al facilismo de resoluciones y/o retenciones antes citadas.

Es por todos archirreconocida nuestra posición de que estamos en contra del infanticidio de reses, pero no aceptamos bajo ningún punto de vista que nos obliguen a cumplir determinadas políticas mediáticas que están condenadas de antemano al fracaso precisamente por ello: por no ser serias ni presentar soluciones a largo plazo.

Es para nosotros fundamental lograr el aumento del peso del ternero y el del peso de faena en base a estímulos que premien el esfuerzo y no decretos para lo cual no hay que tener temor a aumentar la producción y, por lógica consecuencia, aumentar la oferta. El mundo nos demanda producir más alimentos, no menos
.

Las resoluciones y retenciones generan escasez
. Lo que requiere el país y el mundo es producción. Hasta cuándo lo vamos a demorar o entender.

Otro ítem a tener en cuenta es la aftosa en Brasil.

La Argentina tiene capacidad para desarrollarse por sí, sin atender la desgracia ajena, pero el Estado tiene la obligación indelegable de cuidar y proteger el estado sanitario que ostenta nuestro país.

Acá no puede haber distracciones ni omisiones. Esto es un compromiso de todos
.

No deben tener temor de que nuestro sector despegue, lo que sí tienen que hacer es acompañarnos, estimularnos y abrir nuevos rumbos para bien de toda la República Argentina.

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