7 de enero 2008 - 00:00

Mercados granarios continuarán con los precios firmes

Muchos son los factores que influyen en los precios récord de los cereales, entre ellos, lagran demanda mundial, el clima seco, los valores del petróleo y el oro, etcétera.
Muchos son los factores que influyen en los precios récord de los cereales, entre ellos, la gran demanda mundial, el clima seco, los valores del petróleo y el oro, etcétera.
Los mercados granarios no encuentran muchos justificativos para que se produzca una declinación significativa en sus cotizaciones. El clima en esta región sigue bastante complicado, el dólar continúa débil en las plazas internacionales y el consumo mundial no se desacelera a pesar de la importante mejora en las cotizaciones.

Todos estos factores contribuyen a generar un clima de firmeza en las plazas internacionales y probablemente el factor climático sea el que en el corto plazo impacta más en los precios, ya que el mundo no puede permitirse algún fracaso en las cosechas sudamericanas, dada la estrechez de los stocks finales proyectados.

También contribuye a este clima de firmeza las cotizaciones récord alcanzadas en las plazas del crudo y el oro en Nueva York y la pujante actividad de fondos de materias primas, que no quieren quedarse afuera de esta tendencia. La soja se ha negociado en niveles no alcanzados desde 1973; el maíz llegó al punto más elevado en sus cotizaciones desde julio de 1996.

Los bancos de inversión y algunos fund managers recomiendan la incorporación de granos a sus carteras de inversión para 2008. Goldman Sachs pronosticaba que los precios de la soja en Chicago podrían aumentar 29% en el curso del presente año, arriesgando un objetivo inicial de u$s 14,50 por bushel (u$s 532 por tonelada) para el mediano plazo.

Evidentemente, reina en la plaza de granos un clima de euforia pocas veces observado, que impone algún grado de prudencia, dada la habilidad de estas plazas para descontar y anticiparse a los acontecimientos alcistas. No se descarta en absoluto, dada la fuerza de este «rally», que la plaza establezca precios aún más elevados y que los pisos en las cotizaciones de los granos sean cada vez más altos, lo que asegura niveles de rentabilidad adecuados al sector.

El próximo 11 de enero, el Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA) revelará sus cifras finales de producción de soja y maíz en los EE.UU., en la que la mayoría de los analistas de ese país proyecta una ligera declinación con respecto a lo anunciado en el último informe del mes de noviembre.

El mercado anticipa una importante reducción en el área a cubrir con maíz en los EE.UU., superficie que será sacrificada a expensas de un marcado incremento en la siembra de soja, a la luz de las actuales cotizaciones que se reflejan en Chicago.

  • Reducción de stocks

    Esta circunstancia podría traer aparejado, consecuentemente, una reducción en los stocks finales, posiblemente a niveles críticos, ya que el consumo seguirá siendo creciente de la mano del uso de fuentes de energías alternativas como el etanol. En una entrevista reciente, el ex jefe de economistas del USDA, Keith Collins, proyectaba que el maíz destinado a la elaboración de etanol crecería de 81 millones de toneladas en 2007 a 147 millones hacia 2015. Para lograr este objetivo, los EE.UU. deberían incrementar sus rendimientos unitarios por hectárea y aumentar el área de siembra, metas realmente ambiciosas.

    En la campaña anterior, los productores norteamericanos reaccionaron ante el estímulo de las buenas cotizaciones, con la siembra de maíz más importante observada desde la segunda guerra mundial, actividad que no podrá repetirse en el presente ciclo, dada la mejor estructura de precios de otros granos como la soja o el trigo de primavera. También habrá que observar el comportamiento de los farmers en torno a la suba de los principales insumos necesarios para producir maíz, particularmente el nitrógeno, y los precios de estos a la hora de determinar la siembra.

    En trigo, la tendencia alcista continuó luego de la corrección que la plaza llevó a cabo en el curso de las últimas semanas del año recientemente finalizado.

    El mercado quiere creer en una recomposición productiva a nivel mundial, luego de dos campañas consecutivas con malas producciones globales. El escenario climático en las planicies centrales de los EE.UU. mejoró recientemente, lo que permite abrigar la esperanza de una campaña de trigo de invierno aceptable en términos generales.

    En India, estiman que la campaña triguera de esta temporada alcanzaría los 75 millones de toneladas, con una siembra cercana a los 27 millones de hectáreas, actividad recientemente culminada. En la campaña anterior, India implantó un área récord de trigo con una cobertura total de 28,04 millones de hectáreas y una producción que también rondó los 75 millones de toneladas. Este país sigue demostrando interés por comprar más mercadería para aumentar sus disponibilidades físicas.
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