Micotoxinas: el Estado debe actuar en granos
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La Argentina, fuerte exportador de maíz y trigo, entre otros granos, podría verse afectada por nuevas y mayores exigencias en este sentido. En el caso del trigo, la presencia de micotoxinas (caso de la Deoxynivalenol o DON) está relacionada con el ataque del hongo fusarium graminearun, en el cultivo, que tuvo bastante incidiencia en Entre Ríos y en el sur de Santa Fe durante las últimas campañas con excepción de ésta. Problemas similares se pueden presentar en maíz, afectados por otro hongo propio de este cereal.
La propuesta concreta es que el Estado nacional adquiera a los productores las partidas de trigo, maíz o maní que presenten un alto grado de contaminación con micotoxinas, y proceda a destruirlo, para evitar que esas partidas ingresen en la cadena de comercialización. Por un lado, porque es sabido que lotes de trigo afectados con fusarium son comprados a los productores con precios de descuento y luego mezclados con trigo en buen estado, hasta llevarlos al límite del estándar comercial.
Así, ofrecer al productor comprarle ese grano a precio de mercado volvería este negocio inviable y sería una gran contribución a la inocuidad y seguridad del sistema alimentario argentino. Por otro lado, porque las micotoxinas pueden llegar al ser humano a través de carne de animales alimentados con granos contaminados. De manera que la destrucción sería una forma de asegurarse que esto no ocurra.
De hecho, la Administración de Inspección de Granos y Frigoríficos de los Estados Unidos hace algo similar en ese país, cuando detecta que una partida de cereal tiene niveles por encima de lo tolerado. Por ejemplo, deriva ese maíz a la producción industrial de etanol, impidiendo que sea utilizado tanto por la industria alimentaria como por la ganadería. Otra opción a analizar consistiría en implementar alguna estrategia por la cual las compañías aseguradoras puedan cubrir pérdidas por enfermedades, tal vez vía subsidio de las primas.
En este caso, habría que prever algún sistema de recuperación del grano afectado, que podría ser vía el cobro del seguro contra la entrega y la destrucción del grano. Sacar de circulación lotes de granos que podrían contaminar los productos que exporta la Argentina o los que consumen sus habitantes tal vez llegaría a ser una señal muy fuerte para el mercado internacional.


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