Una acción declarativa sumarísima en la que se exige al gobierno que «cese el otorgamiento de autorizaciones para explotar maíz genéticamente modificado (transgénico)» y «suspenda todas las autorizaciones» y «ordene la prohibición de utilización y comercialización de todas las semillas» transgénicas fue presentado ante la Justicia por el Movimiento Argentino para la Producción Orgánica (MAPO).
El escrito judicial, en contra de la Secretaría de Agricultura «está basado en diferentes casos y estudios que demuestran los daños concretos que produce el maíz transgénico sobre los cultivos orgánicos», dicen los productores. «Nuestra forma de producir garantiza evitar el uso de agroquímicos sintético y transgénicos. Nuestras posibilidades de crecer se ve amenazada por la presencia en el campo de maíz transgénico», expresó el presidente del MAPO, Rodolfo Taraubella.
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