Previendo que para el final del invierno una escasez de hacienda podrá desencadenar otra suba de precios de la carne, vemos como alternativa subir el peso de la faena.
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La producción de terneros está estable en los últimos 10 años, por cuanto el stock ganadero es el mismo en la última década.
El aumento de la población en nuestro país, la suba del consumo interno de 56 kg por habitante por año en 2001/'02 a los casi 70 kg que actualmente se están consumiendo, el incremento de la exportación desde que el país fue declarado libre de aftosa con vacunación, la aceleración del engorde producido por los feed lot y sobre todo la faena de animales con mucho menos kilaje (sobre las últimas 400.000 t faenadas 320.000 t corresponden a terneros, de 200/240 kg, y sólo 80.000 t resultan de vacas y novillos, animales de 380 kg para arriba)son factores que conforman un cuello de botella cuya resultante será la falta de carne a la salida del invierno. Hoy contamos con los terneros que tenemos y no es posible en el corto plazo aumentar la cantidad.
La única alternativa viable y menos traumática es que a los terneros que hoy tenemos los faenemos con por lo menos 50 kg más de carne por animal.
Vale destacar que una década atrás, un peceto pesaba 2,500 kg y hoy estamos comprandopecetos de 0,900/ 1,100 kg, lo que nos indica que necesitamos dos animales por lo menos para hacer 2 kg de peceto.
Por supuesto, ésta no es la solución al tema, que pasa por producir más. Para ello, el Estado provincial apuesta con el programa Fuerza Campo -de asistencia técnica y financiera- a producir un millón más de terneros que los actuales 6.500.000 que genera la provincia. Los resultados se podrán apreciar en los próximos cuatro años.
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