19 de agosto 2002 - 00:00

Piden acción conjunta contra aftosa

El éxito de la campaña de lucha contra la aftosa en la década del '90 es uno de los mejores ejemplos sobre una política de Estado ejecutada conjuntamente entre la actividad privada y el sector público. Las fundaciones de lucha contra la aftosa, diseminadas en todo el territorio, fueron la base fundamental para aquel desafío.

Sin embargo, la irresponsabilidad del gobierno de turno al suspender la vacunación sin una consulta técnica, llevó a una nueva frustración con la aparición de la enfermedad animal en el año 2000. Dejando de lado el indiscutible éxito logrado habría que analizar los problemas financieros creados por el programa aplicado para combatirla, que generaron al día de hoy una deuda con el laboratorio de Biogénesis de $ 23 millones, $ 17 millones a las fundaciones y $ 9 millones para SENASA.

Es una insensatez que el Estado siga pagando la vacuna y su aplicación. No se puede ser juez y parte al mismo tiempo. La función del SENASA o de las provincias es controlar la campaña en general y comercializar las vacunas.


Tenemos que repetir el programa de la década del '90, que fue un éxito en el cual el rol de las fundaciones achicó el costo al Estado. Cualquier problema en un sistema concentrado como el que se aplica hoy pone en riesgo general toda la campaña. En cambio, un sistema más atomizado de los operadores alejaría el fantasma de corrupción.

•Costo

En la última campaña el costo de la vacuna del único laboratorio para SENASA fue de 0,24 centavos de dólar. El componente importado es de 75%. Siendo los 24 centavos el valor después de la devaluación hoy sería de 24 x 3,70 el dólar igual a 88,8 centavos de peso. El valor de la vacuna podrá variar según las condiciones de pago, aunque necesariamente debería incentivarse el pago al contado de los productores con recursos, para hacer más líquida la campaña en un momento de restricciones financieras.

Con la seguridad de la existencias de 23 millones de dosis listas para ser aplicadas, les corresponde a los dirigentes discutir con Biogénesis cuál va a ser el precio de la vacuna para esta campaña, para de esa forma determinar un precio que le sirva de orientación al productor para poder comprar sus vacunas
.

Le queda, también, a la dirigencia la responsabilidad de exigir al SENASA el funcionamiento del Consejo de Administración a pleno, para que no vuelvan a ocurrir los desfasajes financieros y la concentración de toda la actividad de SENASA en el tema de la aftosa, descuidando otros igualmente importantes.

Dejá tu comentario