Por aftosa lanzan créditos warrants para frigoríficos
Las exportaciones de carne res con hueso (la más susceptible a la transmisión de aftosa) cayeron 63,5% en marzo y 95,3% en abril. En valores estas caídas equivalen a 63,2% y 96,5%, respectivamente, según el informe mensual de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA). Entre los principales puntos del documento elaborado por la entidad se destacan algunas críticas a la conducción del SENASA, que encabeza Bernardo Cané.
«La estrategia elegida por las nuevas autoridades del SENASA -hacer creíble técnicamente a nuestro servicio sanitario ante las autoridades de la UE-no dio ningún resultado», dice el documento.
Suponer que fue sólo la pérdida de credibilidad en nuestro servicio sanitario el motivo del cierre de mercados a nuestras carnes es ingenuo, y todas las acciones realizadas se limitaron a demostrar que nuestro servicio sanitario es creíble -cosa que no se ha logrado-, y no se realizó o informó ninguna acción de primer nivel desde la Cancillería.
La UE deberá achicar en 30% su rodeo para compensar la pérdida de mercados.
Existen otros mercados que tienen trascendencia por su volumen y deben ser abiertos rápidamente. Chile, por ejemplo, que es un mercado de 60,5 millones de dólares anuales para la Argentina, como demostración de una constante política proteccionista mantiene cerrado el mercado hasta para ovinos de Tierra del Fuego, ante la pasividad del SENASA, que no tomó ninguna medida, y continúa permitiendo el paso de carne por nuestro territorio desde Paraguay y Brasil, países que tienen la misma o peor situación respecto a la aftosa que la Argentina.
Cuando se cerraron los mercados, en marzo, se estimaba que recuperar el mercado de la UE demandaría alrededor de noventa días, plazo que prácticamente se cumplió. Esta estimación se basaba en la pérdida de credibilidad de nuestro servicio sanitario, cosa que estimaban se recuperaría rápidamente.
Transcurridos noventa días de cerrados los mercados el secretario de Agricultura, Marcelo Regúnaga, estimó que en setiembre se reabrirían los mercados. Sin embargo, según las informaciones privadas esa fecha sería noviembre-diciembre, ya que en setiembre vendría una nueva inspección comunitaria.
Las perspectivas inmediatas para la industria exportadora son malas. Aquellas empresas que lograron estructurar una faena de consumo no paralizaron su actividad, minimizaron de esta manera sus pérdidas, para poder sostener sus empresas hasta la reapertura de los mercados.
Esta situación aumenta la oferta en el mercado local generando dos situaciones: el re-mate holandés (a la baja) de los cortes preparados para exportación y que aún se mantienen en stock.

