22 de abril 2002 - 00:00

Proyectan un fuerte aumento para cosecha de soja sudamericana

Tanto Brasil como la Argentina aumentarían su producción de soja para la actual campaña.
Tanto Brasil como la Argentina aumentarían su producción de soja para la actual campaña.
En su último informe, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) aumentó la proyección que mantenía hacía meses respecto de la actual campaña sojera de nuestro país, aumentando su estimación de 28,75 a 29,5 millones de toneladas. Además, incrementó la cifra de producción de la campaña anterior en 300 mil toneladas, situándola ahora en 27,8 millones de toneladas. El organismo estadounidense mantuvo su proyección con respecto a Brasil, con lo que ahora, para toda la región, se estima que la campaña 2001/'02 de soja sudamericana alcanzará los 77,54 millones de toneladas, versus 71,33 millones de la campaña previa y muy cerca de los 78,67 millones de toneladas obtenidos por los Estados Unidos en su última campaña.

También se incrementó la proyección de girasol para nuestro país en 100 mil toneladas, estimándose que en esta cosecha se alcanzarán los 3,5 millones de toneladas de esta oleaginosa, 450 mil más que lo logrado el año anterior. La Argentina seguirá siendo líder nuevamente durante esta campaña en la exportación de harina y aceite de soja, por la combinación de buena producción y bajo uso relativo de ambos commodities.

• Saldo exportable

En tanto, las exportaciones locales de trigo ya alcanzan los 9,1 millones de toneladas, comparado con 7,81 millones del año anterior. Tomando en cuenta una producción de 15,5 millones y asumiendo un consumo doméstico de (entre molienda y semilla) de 4,5 millones, se puede concluir que el saldo exportable de nuestro país es de 2 millones de toneladas, de fácil colocación en Brasil.

En maíz, ya se cosechó 32% del área total, en tanto en soja ya se recolectó 17% y en girasol 70%. En este último caso, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires anunciaba que los rendimientos de girasol están resultando superiores a los esperados. Por este motivo, incrementó su estimación de la cosecha de nuestro país al rango de 3,65 a 3,75 millones de toneladas, por encima de la estimación de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación (SAGPyA) y la del USDA, de 3,5 millones.

En Brasil, la situación de la soja no es tan prometedora como lo era cuatro meses atrás. ABIOVE estima ahora que en esta campaña se obtendrán 42,4 millones de toneladas, por debajo de su pronóstico anterior de 42,7 millones y 1,1 millón menos que lo que el USDA informó dos semanas atrás. Los rendimientos en este país distan de ser satisfactorios en algunos estados. En Rio Grande do Sul, las elevadas temperaturas de diciembre y enero provocaron un marcado deterioro en los cultivos.

China otorgó al sector privado una cuota de importación de 1,66 millón de aceite de soja y de 580 mil de colza, lo que afirmó los precios de los aceites.
Sin embargo, estas importaciones deberán ser acompañadas del famoso «certificado de seguridad», referido a la elaboración de los aceites con materiales transgénicos.

También se abrió una cuota de importación de aceite de palma, donde los materiales genéticamente modificados no son una cuestión. También se afirmaron los precios del aceite de girasol en Europa y en nuestro país ante la amenaza de recolección de los últimos lotes del sudeste bonaerense, por exceso de lluvias.

El consumo doméstico de maíz en los Estados Unidos continúa siendo bajo, al menos teniendo en cuenta las predicciones que el USDA había elaborado para esta campaña.
Mucho tienen que ver con esto los bajos precios de las carnes: los de la hacienda vacuna en los EE.UU. han declinado 11% el pasado mes, y los precios de los pollos y cerdos se encuentran muy deprimidos.

Estos últimos se encuentran ya cotizando muy cerca de los precios de 1999, fecha coincidente con los niveles más bajos de los últimos 50 años. Si bien ésta es una mala noticia para los productores de aquel país, como Tyson Foods, Smithfield Foods o Conagra, resulta ser una buena nueva para las cadenas de supermercados, que están reflejando precios muy bajos para el consumidor.

• Japón compra menos

Por el lado de las exportaciones, las noticias no son mejores. En Japón, desde que se detectó el primer caso de «vaca loca» en setiembre del año anterior, el consumo se recortó a la mitad, y las exportaciones americanas a este país pasaron a ser de u$s 3.000 a u$s 1.500 millones.

En
Rusia, el principal importador de pollos del mundo, las ventas de los EE.UU. de este renglón han disminuido como consecuencia de problemas sanitarios.

Las condiciones del trigo de invierno en los EE.UU. mejoraron ligeramente.
De acuerdo con el USDA, los cultivos se encuentran buenos a excelentes en 34%, contra 31% de la semana anterior; Kansas y Oklahoma mostraban algunas ligeras mejoras, y el resto de los estados evidenció pocos cambios respecto de la semana anterior.

De todos modos, el mercado sigue preocupándose por la sequía en las planicies centrales de los EE.UU., y las ventas se mantienen alejadas de las plazas de
Chicago y Kansas. El trigo de primavera, por su parte, se encuentra implantado en 5%, comparado con 2% de la semana anterior, 4% del año anterior a esta fecha y 8% del promedio habitual a esta altura del año.

Se habló también la semana pasada de modificar el «loan rate» de los granos en los EE.UU.
El comité encargado de elaborar la nueva ley agrícola trabajaba sobre la base de precios de u$s 1,97 por bushel (u$s 77,60 por tonelada) para maíz y de u$s 5,07 (u$s 186,30 por tonelada) para soja; hasta ese momento, los precios eran de u$s 5,26 (u$s 193,30 por t) para soja y de u$s 1,89 (u$s 74,40 por t) para maíz.

Esta posibilidad de cambio alentó la suba de la soja en la sesión del martes en Chicago ante la posibilidad de que una disminución en estos precios-base podría determinar una menor intención de siembra de la oleaginosa.

La noticia de la modificación de la Ley Nº 21.453 conmocionó el miércoles último a todo el mercado de granos local e internacional.
En el ámbito local, los exportadores se retiraron rápidamente del mercado, deprimiendo los precios en plena oferta estacional, además de los problemas en la provisión de combustibles y la inminencia de las medidas de fuerza del sector. Internacionalmente, la plaza acusó la ausencia de la oferta argentina con una apreciable suba en la plaza de soja en el mercado de Chicago, que obviamente pudo ser aprovechada por nuestro principal competidor en este renglón: Brasil. Afortunadamente, el decreto será dejado sin efecto, aunque hasta el momento no se publicó esta rectificación en el Boletín Oficial.

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