Productores y exportadores junto con el Estado decidieron acelerar las campañas contra el picudo del algodón.
Las demoras en las fumigaciones para combatir la plaga del picudo del algodonero ponen en riesgo la continuidad de explotaciones algodoneras.
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Los empresarios que integran la Fundación de Lucha Contra el Picudo Algodonero (FULCPA) y la Cámara Algodonera Argentina advirtieron a las autoridades del SENASA, la necesidad de desinfectar en forma urgente el departamento de Ñeembucú -autorizado por convenio binacional-para impedir la propagación de esta plaga, que podría afectar seriamente la producción algodonera, en las provincias del Chaco, Formosa y Corrientes.
En una reunión llevada a cabo en la Secretaría de Agricultura y Ganadería de la Nación, entre el subsecretario de esa cartera, Javier de Urquiza; el vicepresidente del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria --SENASA, Carlos Casamiquela; el vicepresidente de FULCPA, Domingo Luis Pinorini; y Hugo Almirón de la Cámara Algodonera Argentina, los funcionarios admitieron que la fumigación de las 4.500 hectáreas paraguayas de donde proviene esta plaga está demorada por falta de insumos. Los funcionarios consignaron, asimismo, que el libramiento de los fondos que requiere el programa destinado a combatir la plaga no se podría obtener en el corto plazo, por lo que propusieron que el sector privado efectúe un aporte restituible que oscilaría entre 50.000 y 100.000 dólares para la compra directa de insumos. Los empresarios respondieron que estudiarán la propuesta, pero adelantaron que «es el sector estatal el que debería hacer lo necesario para destrabar esa partida presupuestaria porque cuenta con los fondos necesarios para ese fin». «El sector privado argentino -señalaron-aporta 900.000 dólares anuales al programa de lucha contra el picudo, pero las trabas de la burocracia estatal impiden que, año tras año, se obtengan a tiempo los fondos necesarios para combatir esta plaga implacable que pone en riesgo, a la región algodonera más importante de nuestro país».
La reiteración de estos inconvenientes llevó a los funcionarios a plantear la necesidad de crear el Funbapi, Fundación barreras del picudo, entre el Estado nacional, provincial y el sector privado con la finalidad de acelerar -con la intervención de un organismo específico-la gestión administrativa y profesional, como sucede con la Funbapa, que se encarga de combatir, con éxito -aseguraron-, la «mosca de la fruta» en la Patagonia. Antes de concluir la entrevista se acordó que el SENASA, con los elementos técnicos que obran en su poder, fumigará a la brevedad hasta 50 kilómetros en territorio paraguayo, desde las márgenes de los ríos Alto Paraná y Paraguay, que habrá de paliar levemente, según se informó, el avance del picudo algodonero.
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