31 de agosto 2005 - 00:00

Resurgen visiones de futuro optimistas

Gustavo Oliverio presentó en AACREA proyecciones de largoplazo para un sector que se muestra complicado pormedidas que lo perjudican.
Gustavo Oliverio presentó en AACREA proyecciones de largo plazo para un sector que se muestra complicado por medidas que lo perjudican.
En los próximos años se espera un importante aumento en la demanda mundial de productos agropecuarios y agroindustriales, con mayores requerimientos de calidad, trazabilidad e inocuidad de alimentos, al tiempo que bajarán los subsidios que los países más desarrollados aplican a su producción.

La Argentina encuentra una gran oportunidad en este escenario. Según se estima, puede alcanzar los 115 millones de toneladas de granos en 2015 y una producción de 4 millones de toneladas de carne vacuna, con exportaciones por 1,3 millón de toneladas.

No obstante, será necesario superar las limitantes que hoy frenan ese crecimiento. Según Gustavo Oliverio, de la Fundación Producir Conservando, quien participó del Congreso Regional de la zona Oeste Arenoso de AACREA, «es necesario hacer un plan estratégico para el país y para el sector, que plantee objetivos alcanzables y la infraestructura necesaria para poder lograrlo».

«Hace tres años planteamos que la producción agrícola podría alcanzar los 100 millones de toneladas de granos para la próxima década. En junio de 2005, presentamos un ajuste a nuestras previsiones agrícolas y propusimos un nuevo desafío para la Argentina: alcanzar, en forma sustentable, un nuevo escalón de 115 millones de toneladas agrícolas en 2014/2015»,
proyectó Oliverio.

«Creemos que esto es posible si se mantienen las tendencias que se verificaron en los últimos años. Además, consideramos que es un incentivo para analizar cuáles son las limitantes que debemos superar para alcanzar una mayor producción», agregó.

Si la producción agrícola argentina alcanzara los 115 millones de toneladas en 2015, ello implicaría un crecimiento de más de 60% con respecto al promedio de las últimas tres campañas. El valor bruto de la producción pasaría de 12.000 millones de dólares en el ciclo 2003/ 2004 a 18.600 millones de dólares en 2014/2015, mientras que las exportaciones aumentarán 57%.


Estas cifras se elevarán significativamente si se agregara valor a una mayor parte de los granos producidos. Para 2015, se estima que la Argentina producirá 31 millones de toneladas de maíz. Si se exportara 50% de ese cereal (como se hace en la actualidad), se generarían ingresos por 1.400 millones de dólares. No obstante, si 50% de la producción restante fuera a ganadería (70% carne y 30% leche), 35% a la avicultura y 15% a la producción de cerdos, ese agregado de valor generaría ingresos por 3.480 millones de dólares.

«Esto marca la mejora de la competitividad de algunos cultivos frente a otros, como las oleaginosas, y la necesidad de agregar valor local para contrarrestar los costos de comercialización y transporte, sobre todo en aquellas localidades que están lejos de los puertos», señaló Oliverio.

Además de aprovechar las oportunidades, el desafío planteado por la fundación exige superar las limitantes que hasta ahora vienen frenando el crecimiento potencial de la Argentina.

• Desarrollo

«En el plano externo, en los próximos años la evolución de la Argentina depende, en parte, del desarrollo de la economía mundial y regional. También nos vemos seriamente afectados por la continuidad de los subsidios y del proteccionismo de los países con quienes competimos y queremos aumentar nuestro comercio», advirtió el técnico de Producir Conservando, una fundación que se constituyó en 1991 con el objetivo de promover la utilización de sistemas conservacionistas de producción en el sector agropecuario.

«En el ámbito interno, la Argentina necesita un marco jurídico confiable y un sistema sociopolítico estable para poder producir en un mundo cada vez más competitivo. Asimismo, hace falta un sistema financiero y crediticio sólido y un sistema fiscal con equidad y reglas claras.»


Una limitante fundamental para el crecimiento del sector agrícola es la infraestructura. En la actualidad, existe una capacidad insuficiente de almacenamiento, transportes, caminos, plantas procesadoras y puertos, entre otros aspectos.

Según
Oliverio, «pese a los anuncios y puesta en marcha de recientes inversiones en plantas procesadoras y nuevos puertos, aún estamos muy lejos de contar con la infraestructura necesaria para manejar los 115 millones de toneladas potenciales planteadas. Este problema, además de ser una limitante para el crecimiento, se traduce en mayores costos para el productor».

En otros trabajos realizados en conjunto con
AACREA, la Fundación analizó la potencialidad del sector ganadero en la Argentina.

Si se toman los valores promedio de los grupos CREA de las distintas regiones, tanto en cría como en invernada, la producción de carne podría alcanzar los 4 millones de toneladas en la Argentina (equivalentes res con hueso), lo cual representaría un aumento de 30%. Las exportaciones de carne, en tanto podrían alcanzar 1,3 millón de toneladas en 10 años, en lugar de las históricas 400.000.

«En cuanto al sector lácteo, existe una potencialidad de producir 12.000 millones de litros de leche, desde los 10.500 millones proyectados para 2005, y exportar más de 700 millones de dólares por año»,
aseguró Oliverio.

Pese a esto, «no tenemos futuro en la producción y exportación de carnes en el mundo si no contamos con un organismo sanitario de excelencia que otorgue garantías de calidad e inocuidad de nuestros productos, tanto para el mercado interno como para el externo, y si no logramos resolver los problemas de competencia desleal que existen en la cadena de carnes en la Argentina», subrayó.

Según las proyecciones del USDA, el mercado mundial de agroalimentos es muy promisorio en cuanto a un crecimiento de la demanda para los próximos años. La Argentina debe aprovechar esta nueva oportunidad.

«Es notable que hace falta un plan estratégico para el sector agropecuario y para el país. El incremento productivo de los últimos años se tradujo en una mayor actividad económica y generación de trabajo en todo el interior del país», dijo
Oliverio.

Hoy, el sector agropecuario y agroindustrial genera directa o indirectamente 36% del empleo del país, de acuerdocon un trabajo realizado en 2004 por Juan Llach.

En 2003, el empleo total generado por las cadenas agroindustriales (EAT) fue de 5,6 millones de puestos, 35,6% del total de ocupados (ET). Sin considerar los planes Jefas y Jefes de Hogar, ese total se reduce a 5,2 millones de puestos, aumentando en cambio su participación en el total de ocupados a 37,4%.

Si se compara con el escenario existente 20 años atrás, un informe de 1984 estimó 27,4% de EAT para ese año. Si se toman estas cifras como referencia, en este período se produjo un aumento de 8,2%.

Según
Oliverio, «para hacer una Argentina sustentable urgentemente debemos generar mayor riqueza y no sólo pensar en cómo distribuir lo que hoy tenemos y que no alcanza».

«Ningún negocio crece sostenidamente en el mundo sin un marco macroeconómico y político estable y confiable, y sin un plan estratégico que plantee objetivos alcanzables, además de la infraestructura necesaria que permita lograrlos. Esta es la labor en la que tendremos que trabajar todos, los próximos años, para no seguir perdiendo oportunidades»,
concluyó.

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