Pekín (EFE) - Las provincias costeras de Shandong, Hebei, Guangdong y Hainan riegan con agua salada del mar unas 300.000 hectáreas de cultivos, dentro de un experimento que podría ser la solución definitiva a la falta de agua en China, informó la agencia de prensa «Xinhua». Se trata de tierras arenosas, playas y lodazales poco apropiados para el cultivo, que han sido sembrados con semillas de trigo, arroz y plantas oleaginosas y regadas con agua salada desde 1993. Este experimento «sin precedentes» aprovecha las más modernas técnicas genéticas y el cruce de diversas especies vegetales para desarrollar nuevas plantas capaces de vivir y crecer en un ambiente salino.
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Según el profesor Xia Guangmin, de la Universidad de Shandong, los vegetales crecen con la misma intensidad que en las tierras regadas por agua dulce y, en el plato, tienen un sabor idéntico a los cultivos tradicionales. Por el momento, el experimento tuvo éxito en las provincias costeras y los expertos quieren extenderlo hacia el curso bajo del río Amarillo en el este de China, y el Río de las Perlas, en el sur. Xia espera que, en el futuro, se puedan cultivar hasta 40 millones de hectáreas de tierras poco fértiles gracias a las nuevas tecnologías y el agua del mar.
China, con una quinta parte de la población mundial que alimentar, sólo dispone de 7 por ciento de la tierra arable del mundo y un índice de agua dulce per cápita que ronda 25 por ciento de la media mundial. Los expertos opinan que regar directamente los cultivos con agua de mar puede ser la solución definitiva para la agricultura china, que hoy en día consume 70 por ciento de las reservas acuíferas del país, y evitaría el gasto del proceso de desalinización.