De acuerdo a un informe de la Revista de la Asociación de Cooperativas Argentina, la triquinosis es un parásito que se transmite por la carne de cerdo. Los cerdos contraen esta enfermedad mediante la ingestión de larvas viables de Trichinella spiralis. Esto se produce por el consumo de roedores afectados por la enfermedad. Las larvas pasan al intestino, donde luego de la cópula, los machos mueren y las hembras continúan desarrollándose, dando nacimiento a pequeñas larvas móviles. Esta fase es denominada intestinal. La segunda fase, de diseminación, se produce cuando las larvas recién nacidas llegan a los vasos linfáticos del animal huésped, alcanzando la circulación sanguínea. La última fase, de invasión muscular y enquistamiento, consiste en la llegada de las larvas a las células musculares, a través de los capilares y los vasos sanguíneos. Todo este proceso tiene una duración de aproximadamente 15 días. Luego, las larvas alcanzan su máximo desarrollo y comienzan un proceso de encapsulación para reiniciar el ciclo evolutivo.
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Las formas de contagio de esta enfermedad consisten en el consumo de carne porcina insuficientemente cocida proveniente de animales triquinosos o en la elaboración casera de fiambres y embutidos utilizando carne porcina con quistes de triquinela.
Cuando una persona ingiere carne porcina de una animal infectado, se reinicia el ciclo biológico del parásito, mostrando determinados síntomas clínicos que ayudan a su rápida detección. La persona experimenta fiebre, escalofríos, dolores musculares, edemas oculares y pequeñas hemorragias. Una de las técnicas que se utilizan para confirmar el diagnóstico es la biopsia.
La Asociación Cooperativa Argentina advierte que la prevención debe comenzar en los abastecimientos de productores. Es muy importante controlar la nutrición de los cerdos y las condiciones sanitarias de los establecimientos. Debe evitarse que se alimenten con residuos y basura, donde pueden ingerir ratones enfermos. También la alimentación con residuos crudos de las carnicerías constituye un peligro, si en ellos se encuentran restos de carne porcina triquinas. La principal forma de prevención al nivel del consumidor consiste en exigir certificados de procedencia de la carne de porcino que consumen.
El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentación provincial, junto al Ministerio de Salud Provincial y personal del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) implementan una campaña de prevención y vigilancia. Ésta se basa en un sistema de información centralizada, por el cual los productores y carniceros que faenan cerdos deben poseer un certificado de control veterinario, expedido en las direcciones de Bromatología de cada municipalidad, en laboratorios dependientes del ministerio o con veterinarios privados. Conjuntamente, se encuentra en marcha una campaña de concientización para educar a los consumidores a no adquirir productos que carezcan del certificado de procedencia.