Schiaretti le pide al campo que levante el paro y al Gobierno que baje las retenciones

Campo

El gobernador de Córdoba, Juan Schairetti, le reclamó al campo que levante el paro "para ir al diálogo", y al mismo tiempo dijo que el Gobierno nacional "debe aceptar discutir y bajar las retenciones", ya que este es "el quid de la cuestión".

Schiaretti sostuvo que la imagen positiva de la presidenta Cristina Kirchner "bajó" en el país a raíz del conflicto entre el Gobierno y las entidades agrarias, y confirmó que, de acuerdo a las encuestas, "también" descendió en Córdoba.

"Buena parte de esta gente que hoy ocupa las rutas no sólo me votó a mí, sino que votó con convicción y con esperanza a la presidenta Cristina Fernández. Y si hoy discuten una medida que sienten que los perjudica fuertemente, la única lectura que se puede hacer es que la medida no se supo explicar o que debe ser revisada", aseveró en declaraciones un matutino.

El gobernador cordobés sostuvo que hubo un "exceso de crispación en ambas partes" y que eso profundizó el conflicto agrario, y dijo que "no se puede actuar obnubilados por la idea de perder o ganar, en esto que a veces parece una pulseada".

"Estamos ante una oportunidad, por el contexto internacional, que no se repetirá fácilmente. Dejarla pasar sí significaría una traición para el presente y el futuro de todos los argentinos", se quejó.

Schiaretti rechazó que haya una "conspiración" contra el gobierno de Cristina Kirchner en el marco del conflicto del campo, y sostuvo que la mejor lectura es la que se hace "desde la cordura".

"Se pueden hacer todas las lecturas que se le ocurran. La única que vale es la que está despojada de intereses personales, sectoriales o especulativos. La mejor, a mi criterio, es una lectura desde la cordura. Las lecturas conspirativas son, en general, malas lecturas", dijo.

Negó luego que esté enfrentado al Gobierno nacional y aseguró que no está trabajando "en la tarea partidaria y mucho menos armando líneas pro o contra alguien".

"Acepté integrar como vocal la conducción nacional del PJ en esta etapa de normalización, junto a otros gobernadores, porque es una tradición que los gobernadores formemos parte de las autoridades. Pero no estoy trabajando en la tarea partidaria y mucho menos armando líneas pro o contra alguien. Mi ocupación principal no es mirar hacia dentro del partido", aseguró.

En este contexto, sostuvo que no recibió presiones institucionales por su posición crítica hacia el Gobierno ante el conflicto con el campo, y aclaró que "las relaciones Nación-provincia se rigen por la Constitución, las leyes y los acuerdos firmados".

"A mí ningún funcionario nacional me dijo que iba a haber represalias por mi posición, y Córdoba tiene una larga tradición de lucha en defensa de sus intereses y sentimos orgullo de ello. No nos arrodillamos ante nadie. Es imposible pensar que el crecimiento y la distribución en el país se puedan cumplir ignorando a una de las provincias más productivas", resaltó.

Además, se mostró confiado en que Córdoba no tenga que hacerle juicio a la Nación para recuperar una deuda que mantiene el Ejecutivo nacional con la provincia, y aclaró que Córdoba no es el único estado provincial al que se le adeuda ese ingreso.

"El Gobierno nacional, por ley y por acuerdo de partes, debe financiar el déficit de la Caja de Jubilaciones de la provincia.

Por este rubro nos debe unos 1.500 millones de pesos, ya que desde octubre pasado no nos gira los fondos por dicho déficit. Esta obligación de financiar el déficit provisional es con siete provincias que no transfirieron sus Cajas de Jubilaciones a la Nación y a ninguna le están girando los fondos. No es algo particular con Córdoba", afirmó.

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