Se necesitan políticas de integración para el agro
-
Rizobacter evitó el default y logró mejorar su calificación crediticia tras refinanciar u$s42 millones
-
Una láctea que llevaba meses paralizada logró destrabar su venta y busca volver a producir
Previsión
Las políticas que necesitamos son las mismas que tienen los países parecidos al nuestro. La Argentina debe tener una política cambiaria realista y previsible que nos permita integrarnos al mundo y contar con aranceles para defender la producción nacional de las políticas subsidiadas.
El país no puede prescindir del mercado de capital internacional, para contar con financiación, con mercados a futuro, con seguros y reaseguros internacionales y con todo otro servicio que haga a la integración económica de los países y sus individuos. Para recuperar la confianza el país tiene que permitir el libre ingreso y salida de los individuos como de sus bienes, cumpliendo con todas las normas que hagan a la defensa legítima de los intereses nacionales.
En el orden interno tiene que realizar todas la desregulaciones y transformaciones pendientes que hagan un país realmente competitivo en todos los sectores y que nos permita funcionar sin déficit fiscal. Por todos estos argumentos y muchos otros que no es el momento de desarrollar, es que creo imprescindible la autoconvocatoria de todo el complejo agroindustrial para analizar y proponer las mejores políticas que permitan salir de la crisis, dentro de un sistema económico abierto al mundo. Tenemos que hacer valer la importancia del complejo agroindustrial por su volumen de producción, de exportación y la mano de obra que ocupa en todo el interior del país. Es la industria transformadora de insumos y de materia prima más importante y competitiva del país y la que más rápido va a responder a los incentivos genuinos para salir de esta crisis.
En este nuevo escenario del país y del sector en que nos encontramos, nos tiene que servir como conclusión que es una necesidad trabajar en forma conjunta e institucionalizada. El trabajo individual ha perdido sentido en el país y en el mundo. Asumamos que no tenemos capacidad de lobby por la forma independiente de trabajar cada entidad.
El sector agropecuario se tiene que unir con la base de las entidades agropecuarias de productores y la integración de todas las otras entidades para crear la Confederación Nacional de Entidades Agropecuarias.
Si hoy estuviera formada una entidad supranacional, estaríamos sentados en el gabinete nacional discutiendo directamente la política agroindustrial del país para no quedar marginados de las grandes decisiones del gobierno y no equivoque el camino del genuino crecimiento para todos los argentinos.

