1 de diciembre 2000 - 00:00

UE: crisis de "vaca loca" amenaza a la producción

El gobierno francés dispuso una ayuda extraordinaria de 425 millones de dólares para atenuar las pérdidas provocadas por el mal de la «vaca loca» entre los productores de ese país, y acompañar la reconversión de los procesos de producción necesarios para combatir la enfermedad.

El anuncio lo formuló el ministro de Agricultura y Pesca de Francia, Jean Glavany, en el marco del «plan de ayuda
para el sector bovino» de ese país afectado por la crisis de la Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB) o «mal de la vaca loca», según trascendió en fuentes de la Cancillería.

Ayudas

El monto total de la ayuda otorgada a los productores franceses asciende a 3.200 millones de francos, unos 425 millones de dólares, de los cuales, poco más de la mitad, (1.640 millones de francos) se destinarán a compensar la depreciación del ganado afectado y al subsidio de tasas de interés. También se disponen 450 millones de francos (unos 70 millones de dólares) para el «Plan de proteínas vegetales» destinado a financiar el reemplazo del uso de harinas de hueso y carne, prohibidas por considerárselas responsables de la enfermedad, por alimentos vegetales.

La medida acentuará el efecto que ya provocó el anuncio de prohibir las harinas animales para la alimentación del ganado en los ganados de granos y, especialmente, de oleaginosas y forrajeras que son las reemplazantes naturales de esos productos.

Al anuncio se agregó la decisión adoptada por el Bundestag, Cámara baja del Parlamento alemán, de prohibir las harinas cárnicas para la alimentación de todos los animales de granja de ese país.

Hasta ahora, las harinas cárnicas estaban prohibidas sólo para los rumiantes (vacas, ovejas y cabras) pero ahora la veda se extiende a cerdos y aves.

La ayuda del gobierno francés a los agricultores dispone de partidas para compensar pérdidas por caída de ventas de carnes vacunas, promover el consumo de productos avícolas y financiar una campaña de comunicación pública, con la habilitación de un número de teléfono especial, para responder las inquietudes de los consumidores.

El informe producido por el área comercial de la Cancillería, indica que
las entidades de productores franceses consideran insuficiente la ayuda gubernamental ya que no cubre la amplitud del quebranto provocada por el rechazo de los consumidores a la carne del país.

Hasta el momento, unos diez países adoptaron medidas para limitar parcialmente o cerrar completamente el ingreso a sus territorios de la carne francesa.

Entre ellos están
Italia, España, Países Bajos, Grecia, Australia, Polonia, Rusia, Hungría, Gabón, Kuwait, Bahrein, Emiratos Arabes Unidos y Sultanato de Omán.

En tanto hoy se reunirán los ministros de Agricultura de la Unión Europea en Bruselas para examinar por segunda vez en diez días la posibilidad de prohibir completamente las harinas animales para la alimentación de los bovinos, culpables, según los expertos, de haber desencadenado la epidemia de «vaca loca».

El comisario europeo para la Alimentación,
David Byrne, favorable a la prohibición, manifestó optimismo sobre la decisión que tomarán los ministros el lunes tras el fallido intento del comité veterinario para ponerse de acuerdo.

Problemas

Para los países europeos, sometidos a rígidas restricciones en base a acuerdos comerciales internacionales en la producción de soja y otras oleaginosas, la sustitución de las harinas animales con proteínas vegetales constituye un serio problema.

Los ministros de Agricultura deberán pronunciarse también sobre la amplitud de los análisis para detectar la EEB a todos los animales de más de treinta meses, a partir de julio del 2001 y el retiro hasta dicha fecha de la cadena alimentaria de todo animal que no haya sido sometido a los test. Se trata de una medida que tendrá gravísimas consecuencias financieras sobre el mercado de la carne bovina y sus derivados, cuyo costo en el presupuesto comunitario se calcula en unos 700 millones de dólares. Alemania por su parte quiere que la Unión Europea apruebe un nuevo veto a la exportación de carne británica, ante el temor al mal de las «vacas locas».

En otro orden
Irlanda registró en noviembre 25 casos de encefalopatía espongiforme bovina (EEB) entre su ganado bovino, una cifra récord, según dijo el Ministerio irlandés de Agricultura. En total, desde el inicio de 2000, 129 casos de ESB fueron detectados en Irlanda, sobre un ganado bovino de 7,5 millones de reses. Por primera vez, la cifra anual superará los 100 casos.

Asimismo el gobierno español hizo un llamamiento a la calma a la población ante la crisis sanitaria, causante de graves pérdidas a los ganaderos del país que solicitaron ayudas a la Administración y a la Unión Europea (UE).
El Consejo de Ministros aprobó la semana pasada una partida de 12,5 millones de dólares para financiar la compra de 546.000 «kits» de diagnóstico rápido de la enfermedad durante el período 2000/ 2001.

Los análisis se aplicarán en los animales bovinos de riesgo, a las reses de más de 24 meses que vayan al sacrificio especial de urgencia, así como a los animales que en la inspección «ante-mortem» en el matadero presenten síntomas de cualquier enfermedad.