2 de febrero 2005 - 00:00

Uruguay se mete en la disputa por regalías

Montevideo (AFP) - El futuro gobierno de izquierda de Uruguay, que asume el 1 de marzo, no está en contra de los transgénicos en sí mismos, pero considera que plantean un «problema económico» y de «soberanía», dijo el ministro de Ganadería y Agricultura designado, Ernesto Agazzi.

«Decir los transgénicos sí o los transgénicos no es una simplificación», dijo Agazzi. «La transgenia es una tecnología» y «no se puede decir tecnología sí, tecnología no», dijo, recordando que «toda la insulina que se consume hoy en el mundo, toda, es transgénica» por lo que «no podemos decir que estamos en contra de los transgénicos».

«Como cualquier tecnología, la de los transgénicos tiene cosas que son buenas, tiene cosas que son malas, tiene cosas que hay que ver, que hay que analizar», indicó.

Para Agazzi, «el problema más importante de la transgenia es económico... en el sentido de que las grandes compañías... se han apropiado de la tecnología genética para producir semillas que nos obligan o nos conducen a ser sus consumidores. Eso es lo peor de la transgénesis», pues «Uruguay no lo puede producir».

«Al final, cuando pagamos cada semilla de ésas, lo que estamos pagando es el conocimiento, no es la semilla -añadió-. La discusión es la soberanía, es decir si los agricultores pueden producir sus semillas o si se las tienen que comprar a las multinacionales»,
dijo.

«Además de la propiedad intelectual y además de cobrarles el precio de la semilla por ser los dueños de la creación, ahora les quieren cobrar por el grano que salió de esa semilla también. Las transnacionales son un barril sin fondo», se quejó Agazzi.

El futuro ministro destacó que en Uruguay es legal que los agricultores saquen semillas de una semilla transgénica para cultivar. «Acá, eso es legal. En Europa es ilegal», dijo.


Los organismos genéticamente modificados también tienen «problemas biológicos, que hay que analizarlos. Pensamos que los transgénicos hay que estudiarlos uno por uno», indicó. «Hay transgénicos que en realidad no son tan dañinos para el medio ambiente» en tanto hay «otros que son dañinos.»

Entre los dañinos citó al MON 810 para el maíz, que «es una combinación genética e insecticida, porque eso tiene efectos en otras cosas (...) y unos tejidos de plantas que son insecticidas, ¿cómo son para nosotros?», inquirió. En cambio, «la soja nos parece que es una cosa diferente (...) no es dañina para la salud humana, porque si no la mitad del planeta que está consumiendo aceite de soja mayoritariamente y de soja transgénica se hubiera muerto», concluyó.

Dejá tu comentario