"Vaca loca": ahora Alemania quiere controlar a los ovinos
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Funke advierte, sin embargo, que la situación del ganado ovino es distinta de la del vacuno, ya que entre 60 y 70 por ciento de las ovejas se alimenta de pasto y no de pienso.
Las autoridades alemanas parecen desbordadas ante el mal de la «vaca loca» y reclaman a la Unión Europea (UE) más determinación para atajar la crisis, mientras que la parte comunitaria le atribuye a Alemania el descontrol administrativo. El consumo de carne en Alemania (uno de los mayores compradores de la Argentina) cayó hasta 80 por ciento en los últimos días. Si bien no se puede hablar de una abstinencia general en materia de carne bovina, los consumidores se han decidido por el consumo de otros tipo de carne, como de cerdo, ave silvestre y de otras clases de las denominadas exóticas, como la de avestruz.
«El mercado de carne bovina se desmoronó totalmente», dijo Bernhard Meyer, de una empresa de comercio mayorista de carne de Bremen, quien agregó que las personas que antes compraban su carne en supermercados lo hacen ahora en carnicerías, no sin antes cerciorarse de la procedencia del producto.
Esto coincide con que las granjas, donde se crían animales alimentados solamente con pastos naturales, incrementaron sus ventas en los últimos días, ya que la demanda de productos naturales no sólo incluye carne vacuna, sino también de aves.
Se agotó totalmente la existencia de carne de pollo, según dijo Dirk Schulze-Wehtmar, del establecimiento agrario biológico Nautland en Luenen.
También bajó marcadamente la venta de embutidos, desde que la pasada semana se decidió retirar del mercado productos cárnicos elaborados antes del pasado 1 de octubre, que podrían contener carne contaminada de BSE.

