Vaticano evalúa los transgénicos

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Ciudad del Vaticano (ANSA, EFE) - El papa Juan Pablo II evalúa algunos proyectos sobre el polémico desarrollo y uso de alimentos transgénicos (OGM) con el fin de contar con pruebas contundentes que le permitan pronunciar su opinión en algún sentido.

Se trata de un vuelco en la política de la Santa Sede, que al momento no se pronunció sobre los alimentos OGM como recurso para combatir el hambre en el mundo, según el diario «La Stampa».

El anuncio de la postura del Vaticano se prevé para el otoño boreal, señaló el diario de Turín.

«Juan Pablo II quiere saber más sobre las tecnologías que desarrollan alimentos a través de métodos de tecnología genética», afirmó monseñor
Renato Martino, presidente del Pontificio Consejo Justicia y Paz.

Mientras la cuestión es objeto de fuerte debate en Estados Unidos y la Unión Europea, el Vaticano se prepara para afrontar el tema «con sensato discernimiento», en base a un riguroso control ético y científico.

• Garantías

Las informaciones pedidas por el Vaticano se refieren a las garantías sobre el futuro de la comunidad hu-mana y los efectos de los alimentos genéticamente modificados sobre la salud, la calidad de la agricultura y la seguridad alimentaria.

Entre las prioridades de la Santa Sede, destacó el diario, se encuentra la necesidad urgente de proveer alimentos a quienes viven en condiciones de extremada pobreza.

Las informaciones recogidas por el Vaticano sobre el desarrollo y el empleo de OGM son definidas como «muy útiles». En vista de un pronunciamiento definitivo, la Santa Sede proyecta una mesa de discusiones abierta a instituciones, científicos, productores, representantes de los agricultores y asociaciones de consumidores, indicó el periódico.

Otro exponente vaticano, monseñor
Elio Sgreccia, vicepresidente de la Academia Pontificia por la Vida, aseguró que «no se debe adoptar una postura cerrada ante la intervención del hombre sobre plantas y animales, incluso en el campo genético».

En una entrevista a «Radio Vaticano», el prelado señaló sobre la cuestión de los transgénicos que «no hay que ser alarmistas, y si existen riesgos hay que tenerlos bajo control» a través de la experimentación antes de poner los productos en el mercado, además de su correcto etiquetado.

Sgreccia, que también es director del Instituto de Bioética de la Universidad Católica de Roma, añadió que otra condición para el uso de los OGM en la agricultura es que «
respeten el equilibrio ecológico y la biodiversidad: las nuevas especies no deben sustituir a las ya existentes», al tiempo que los campesinos deben ser debidamente informados sobre su uso y posibilidades. «Hay que saber conjugar el potencial de la ciencia con los valores y las necesidades humanas», concluyó.

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