Vaticano evalúa los transgénicos
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Las informaciones pedidas por el Vaticano se refieren a las garantías sobre el futuro de la comunidad hu-mana y los efectos de los alimentos genéticamente modificados sobre la salud, la calidad de la agricultura y la seguridad alimentaria.
Entre las prioridades de la Santa Sede, destacó el diario, se encuentra la necesidad urgente de proveer alimentos a quienes viven en condiciones de extremada pobreza.
Las informaciones recogidas por el Vaticano sobre el desarrollo y el empleo de OGM son definidas como «muy útiles». En vista de un pronunciamiento definitivo, la Santa Sede proyecta una mesa de discusiones abierta a instituciones, científicos, productores, representantes de los agricultores y asociaciones de consumidores, indicó el periódico.
Otro exponente vaticano, monseñor Elio Sgreccia, vicepresidente de la Academia Pontificia por la Vida, aseguró que «no se debe adoptar una postura cerrada ante la intervención del hombre sobre plantas y animales, incluso en el campo genético».
En una entrevista a «Radio Vaticano», el prelado señaló sobre la cuestión de los transgénicos que «no hay que ser alarmistas, y si existen riesgos hay que tenerlos bajo control» a través de la experimentación antes de poner los productos en el mercado, además de su correcto etiquetado.
Sgreccia, que también es director del Instituto de Bioética de la Universidad Católica de Roma, añadió que otra condición para el uso de los OGM en la agricultura es que «respeten el equilibrio ecológico y la biodiversidad: las nuevas especies no deben sustituir a las ya existentes», al tiempo que los campesinos deben ser debidamente informados sobre su uso y posibilidades. «Hay que saber conjugar el potencial de la ciencia con los valores y las necesidades humanas», concluyó.


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