Tras las denuncias presentadas por Chicago y San Martín de Tucumán, en la Inspección General de Justicia (IGJ) tienen sobre el escritorio la definición sobre la validez de la asamblea virtual que, en plena pandemia, a mediados de mayo de 2020, votó por la reelección de Claudio “Chiqui” Tapia hasta octubre de 2025 al frente de la AFA.
A esta definición sobre el futuro inmediato de la presidencia Tapia en el máximo ente del fútbol argentino, se le suma el recelo que le tienen varios de los clubes de primera división, y la pérdida de apoyo de los máximos dirigentes del ascenso, artífices de la llegada de “Chiqui” a la calle Viamonte en 2017.
“Para los clubes grandes Tapia fue la salida en su momento a la fallida elección, pero ahora ya no disimulan más. Y hay los dirigentes del ascenso que están dolidos y ahora miran con desconfianza a Tapia”, le dice a Ámbito un viejo dirigente que conoce al dedillo lo entretelones de la política del fútbol vernáculo.
Al expediente administrativo obrante en la IGJ por las denuncias de Chicago y San Martín de Tucumán se le agrega una causa judicial que tramita ante el juzgado número 59 de la Justicia porteña.
En ambos casos el cuestionamiento a la relección de Tapia se basa en que la asamblea virtual que lo reeligió el 19 de mayo de 2020 no respetó los estatutos de la AFA, al no detallar en la convocatoria la realización de la elección, y por otra parte se objeta que no se haya detalla la forma en que los dirigentes que participaron se conectaron y votaron de manera remota.
Las dos actuaciones avanzaron en forma paralela, pero AFA hizo una presentación para que sea la justicia ordinaria la que defina primero si el acto electoral era nulo o no intentando poner un freno a la definición de IGJ y así ganar tiempo. Sin embargo, el 11 de junio, San Martín de Tucumán se presentó ante el juzgado civil advirtiendo que “se encuentra abierta y por lo tanto no agotada la instancia administrativa previa”, es decir el expediente en la IGJ.
Vale aclarar que, si bien la IGJ aprobó la realización de la asamblea en forma remota debido a las condiciones reinantes por la pandemia, nunca validó las resoluciones y dejó abierta la puerta a las objeciones planteadas por los dos clubes varios meses después.
Si finalmente la IGJ declara inválida la asamblea, la AFA sería obligada a elegir nuevamente autoridades para el período 2021-2025.
Si bien “Chiqui” Tapia sigue con atención la marcha de las denuncias, hay otra cuestión que lo inquieta tanto o más. El periodista Gustavo Sylvestre reveló en Radio 10 que “Tapia tiene la oposición de su excuñado Pablo Moyano y de su exsuegro Hugo Moyano que le han declarado la guerra”.
Muestra de la enemistad fue la cumbre que tuvo como protagonistas a Pablo Moyano y Marcelo Tinelli en la sede del Club Camioneros, que milita en el Federal A, categoría que comanda la mano derecha del “Chiqui” en la AFA, Pablo Toviggino.
Puntualmente, Pablo Moyano, vicepresidente de Independiente, invitó a Marcelo Tinelli a una reunión en su calidad de presidente de la Liga Profesional, en la sede porteña de camioneros en la calle San José. Sugestivamente, desde la web del sindicato, anunciaron ese encuentro con un título suspicaz: “Una foto vale más que 1.000 palabras”.
En el entorno de Moyano y Tinelli aseguran que la charla tuvo que ver en buena medida con el futuro de la AFA, y se juramentaron seguir trabajando juntos para buscar lo “mejor para el fútbol argentino”.
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